basílica

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Sinónimos para basílica

palacio real

Sinónimos

  • palacio real
  • casa real

Sinónimos para basílica

Ejemplos ?
Es una de las cuatro basílicas mayores y una de las iglesias que se deben de visitar en el peregrinaje de las siete iglesias de Roma para alcanzar la indulgencia plenaria en Año Santo.
Aspecto moralizador que puede tener la cuestión, en apoyo de esto las inscripciones de las armaduras de las basílicas y de las primitivas iglesias.
ella es alta, alta y esbelta como esos ángeles de las portadas de nuestras basílicas, cuyos ovalados rostros envuelven en un misterioso crepúsculo las sombras de sus doseles de granito!
Por consiguiente, también esta música deberá restablecerse copiosamente en las solemnidades religiosas, especialmente en las basílicas más insignes, en las iglesias catedrales y en las de los seminarios e institutos eclesiásticos, donde no suelen faltar los medios necesarios.
Los que lo están con caracteres de piedra y de metal en los antiguos monumentos injuriados por los siglos, en las murallas derruidas y castillos desmantelados, que pregonan una lucha encarnizada de ocho siglos entre dos razas, entre dos religiones distintas; en las basílicas, testimonio de la piedad de nuestros héroes; en los quebrantados sepulcros, en las rotas lápidas, en las casi borradas inscripciones y en los incompletos utensilios de hierro, y en las armas enmohecidas, y en las medallas y en las corroídas monedas que se encuentran sepultadas en la tierra y sobre las que en vano se estampó la huella asoladora de los siglos.
Sus magníficos palacios de cartón recortado, sus grandiosas basílicas de tabla de pino se le antojan monumentos levantados al monstruo de la tiranía y al mito tenebroso del fanatismo.
-Veo magníficas basílicas de severa, desconocida arqui-tectura, que hunden en el cielo sus agujas; santuarios que brillan en las cumbres como bloques de nieve inconmovible; dilatados monasterios que blanquean en mitad de las llanuras; villas que en torno de aquéllos se agrupan, cual si buscasen su sombra.
Pero esta misma ciudad, desdeñando indolente la creación de esos monumentos que con el tiempo, son la base material de la vida social, consagra a la exposición de su industria un bellísimo palacio, aloja a sus sentenciados en alcázares de granito y sepulta a sus muertos en basílicas de mármol.
Efectivamente en las basílicas se comprende su existencia para contener mayor número de gente en su reducido espacio para enterarse de los litigios, además de que nada perdía el tribunal dando un sitio preferente y aislado pero en las iglesias, real y positivamente es de un desgraciado efecto.
Y, madre venturosa, la Iglesia alborozada, llenando las campanas de regocijo el viento, celebre en sus basílicas la gloria inmaculada del hijo que es un astro del puro firmamento, el astro de la Fe.
El oir los divinos oficios desde una tribuna tiene un carácter semi-familiar que empequeñece el objeto sacrosanto del culto, esto de ver el altar más bajo que los asistentes es de mal efecto, por esto alrededor de la capilla mayor se guardan de dejarlo invadir por el público, y generalmente en los edificios el triforio es sólo un hueco de descarga. Las tribunas de las primeras basílicas tienen su origen en las basílicas.
Por cierto, como sería difícil transmitir la presente Carta a todos los lugares del orbe Cristiano y ponerla desde un principio en conocimiento de todos, damos precepto de que sean publicadas y fijadas según la costumbre, en las puertas de la Basílicas del Principe de los Apóstoles y de la Cancillería Apostólica y en el extremo del Campo de Flora y que a los ejemplares de esta Carta que se muestren o exhiban -incluso a los impresos, suscriptos de propia mano por algún tabelión público y asegurados además con el sello de una persona constituida en dignidad eclesiástica- se les otorgue en toda nación y lugar la misma fe perfectamente indubitable que se otorgaría a la presente.