bastarda


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  • sustantivo

Sinónimos para bastarda

aquilea

Ejemplos ?
Antes de llegar los aqueos, Imbrio moraba en Pedeo con su esposa Medesicasta, hija bastarda de Príamo; mas cuando las corvas naves de los dánaos aportaron en Ilión, volvió a la ciudad, descolló entre los teucros y vivió en el palacio de Príamo, que le honraba como a sus propios hijos.
perdona, »Dijo el rey; fue error humano, »Porque si alguno blasona »Más que yo de buen cristiano »He de darle mi corona. »Os lo juro, yo ignoré »Su bastarda villanía; »Cuantas veces la miré »No vi a Sara, vi a María »De la santa cruz al pie.
A fin de acercar en cierto modo la copia interpretativa del modelo, le he dado parcialmente un ligero tinte arcaico, de manera que, sin retrotraer su lengua a los tiempos ante—clásicos del castellano, no resulte de una afectación pedantesca y bastarda, ni por demás pulimentado su fraseo según el clasicismo actual, que lo desfiguraría.
Estamos en los confines de la Normandía, de la Picardía y de la Isla de Francia, comarca bastarda donde el habla no tiene acento, como el paisaje no tiene carácter.
La del general Pezuela, elogiada por sus amigos, ha sido justamente criticada en la misma España, por inarmónica como obra métrica, enrevesada por su fraseo y bastarda por su lenguaje.
Como león ayuno se abalanza a la segura presa, tal desdeñoso se abalanza el Godo, mas que de lid, hambriento de matanza: pronta victoria aguarda sobre la vil afeminada gente, de España hija bastarda, del brazo no, mas de la voz valiente; pero su triunfo tarda, y de tan largo resistir se admira, y su desdén primero trueca el soberbio en impaciente ira.
I - Después de la cruel tragedia en que murió el rey don Pedro a manos de una traición de serviles extranjeros, su matador don Enrique gozó en calma largo tiempo la corona de su hermano por la fuerza o por derecho. Aunque de sangre bastarda, cuentan de él famosos hechos, liberalidades grandes, de Real corazón ejemplos.
Lo que sobre todo me gusta en los animales es el candor. Juzgad, pues, cuánto me haría pasar mi última querida. Era bastarda de príncipe. Guapa, no hay que decirlo.
La imperfección, que es ley de su existencia, a todas horas, por doquier trasluce: sólo forzando su bastarda esencia, tu sabia providencia, de los senos del mal, el bien produce.
Empresa tanto más bastarda la de estos seudo humanistas, cuanto que los demás pueblos por nada quieren acordarse de otro grande hombre que de Cervantes en España; y van a más y dicen que esta nación no tiene sino ese representante del género humano en el congreso de inmortales que la Fama está reuniendo de continuo en el cenáculo del Tiempo.
LIDORO: Según eso, yo, Señora, podré tener confïanza, no de merecer, que aquesto fuera presunción bastarda, sino de saber que puedo servir, sin que en esto haga ofensa a vuestro decoro; que es alivio para un alma el saber que los servicios, si no merecen, no cansan.
Se vieron sorprendidos por tu aparición no anunciada por miedo de que Agaphim te hubiera enviado. El príncipe los habría enviado a las torturas más espantosas si hubiera descubierto su infidelidad a Sargón, su deidad bastarda.