bastardo

(redireccionado de bastardas)
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  • sustantivo
  • adjetivo

Sinónimos para bastardo

boa

Sinónimos

ilegítimo

falso

Sinónimos para bastardo

Ejemplos ?
Y Agustín de Herrera y Rojas, nacido unos cuarenta años después de Mariana Enríquez, fue el sucesor en la casa, y sigue.: Y tuvo además dos hijas bastardas, nacidas de su relación adulterina con Bernardina de Cabrera León y Béthencourt, mujer noble que estaba casada con el genovés Teodoro Espelta y era hija de Luis de León el Valiente, gobernador de Lanzarote, y de Ana Cabrera y Solier.
39 y sin hacer caudal de amantes penas, hijas bastardas de sus hebras de oro, que fueron casi más que tus arenas, Najerilla, y los llantos que yo lloro, se entró en las salas de su estancia amenas, templo de la beldad, aras que adoro, y ocultada su luz dorada y pía, volviose a continuar la noche fría.
El movimiento acontecido no entraña deseo alguno de menoscabar la legalidad existente, antes al contrario, afianzarla más y más garantizándola de ambiciones bastardas que de súbito pudieran hundir los constantes esfuerzos del pueblo valenciano por conseguir el planteamiento del ideal político repetidas veces intentado con la cordura, con la honradez y con la constancia que ningún otro pueblo ni raza puede escribir en las páginas de su historia.
Por esta razón, y ocupados como estamos en examinar detenidamente el caso en cuestión, nos abstenemos hoy de entrar en más detalles, limitándonos mientras aparece nuestro primer artículo, a protestar con toda la energía de nuestro carácter contra el giro tortuoso e inmoral que por bastardas influencias se ha dado a un asunto tan claro y tan sencillo en su naturaleza.
A las espaldas de ellos estaban las trompetas, que tañían como cuando entran en las batallas, y junto con las trompetas bastardas tocaban clarines, de manera que incitaban gana de ligeramente saltar.
Las rencillas, las ambiciones bastardas, los egoísmos, los propósitos personalista e inclusive, las pasiones de partido, cedieron ante el empeño generoso, noble y limpio, de respaldar la política exterior del señor Presidente de la República.
Y tubo hijos ynfantes Chinbo Ucllo Mama Caua, Apo Maytac Ynga, Uilcac Ynga, Uiza Topa Ynga, Capac Yupanqui Ynga, Curi Ucllo. Y tubo otros hijos bastardos auquiconas y hijas bastardas nustaconas que fueron muy muchos.
La convención tomará en cuenta estos asuntos y promoverá todo lo que conduzca al restablecimiento de los principios, al arraigo de las instituciones y al común bienestar de los habitantes de la República. No convoco ambiciones bastardas ni quiero avivar los profundos rencores sembrados por las demasías de la administración.
En el frontispicio de la academia del genial Platón, había esta leyenda: "Aquí sólo entra el que sabe geometría." A este recinto augusto no debe llegar jamás el ruido de las pasiones bastardas, cuyo oleaje tempestuoso no debe trasponer sus umbrales, para que en él sólo se escuche la voz serena de la razón, que busca la verdad, y los sonoros acentos del patriotismo que exige que la Nación sea grande; por eso, para cumplir con vuestra misión, debéis siempre tener presente que aquí sólo debe entrar el que no tenga más que una idea: la del bien público; una sola preocupación: hacer al pueblo libre; una sola pasión: el amor a la patria.
El estilo de estos artículos ha de ser campanudo y solemne; siempre se ha de hablar en nombre de «los sagrados intereses que representarnos»; no se ha de detener «nuestra pluma ante ningún género de consideraciones bastardas, porque en el estado de la Prensa y dentro de la noble misión que nos hemos impuesto no caben mezquinas pasiones, ni se cede al favoritismo jerárquico, ni se admiten banderías, ni se toleran desafueros...», y todo lo que se quisiera, por esta senda, procurando siempre, aunque es ocioso advertirlo, que si bien deben prometerse toda clase de razones en pro de la tesis, no debe estamparse una sola.
Fuimos de los primeros en tomar parte de aquel movimiento, y el hecho de haber continuado en armas después de la expulsión de Porfirio Díaz y de la exaltación de Madero al poder, revela la pureza de nuestros principios y el perfecto conocimiento de causa con que combatimos y demuestra que no nos llevaban mezquinos intereses, ni ambiciones bastardas...
La Unión Republicana quedó así como un partido fundamentalmente catalán, con políticos de la valía de Francesc Layret, Albert Bastardas, Eusebi Corominas, Emili Junoy, Lluís Companys o Josep Roca.