baya


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  • sustantivo

Sinónimos para baya

matacandiles

Sinónimos

Ejemplos ?
Y a dicho y juramento de nuestros pilotos desde la baya que pusimos nombre de la Cruz hasta aqui, anduvimos docientas y ochenta leguas, poco mas o menos : en toda esta tierra no vimos sierra, ni tuvimos noticia della en ninguna manera : y antes que nos embarcasemos, sin los que los indios nos mataron, se murieron mas de quarenta hombres de enfermedad y hambre.
Y assi nos llevaron a su pueblo, que es al cabo de la baya cerca de alli, y en el nos mostraron un poco de maiz, que aun no estava para cogerse.
Passados estos doblamos el cabo de sant Anton, y anduvimos con tiempo contrario hasta llegar a doze leguas de la Havana : y estando otro dia para entrar en ella nos tomo un tiempo de Sur que nos aparto de la tierra : y atravessamos por la costa de la Florida, y llegamos a la tierra, martes doze dias del mes de Abril, y fuymos costeando la via de la Florida : y surgimos en la misma costa en la boca de una baya, al cabo de la qual vimos ciertas casas y habitaciones de indios.
El governador no quiso llegar, antes se metio por una baya muy cerca de alli, en que avia muchas isletas : y alli nos juntamos, y desde la mar tomamos agua dulce : porque el rio entrava en la mar de avenida.
A quella baya de donde partimos, ha por nombre la baya de cavallos. Y anduvimos siete dias por aquellos ancones entrados en el agua hasta la cinta sin señal de ver ninguna cosa de costa : y al cabo dellos llegamos a una ysla que estava cerca de la tierra.
Él, ora los crecientes sembrados pisotea, aún en hierba, 290 ahora los maduros votos siega de un colono que habrá de llorarlos, y a Ceres en espigas la intercepta, la era en vano, y en vano aguardan los hórreos las prometidas mieses. Postradas yacen grávidas junto con su largo sarmiento las crías y la baya con las ramas de la siempre frondosa oliva.
Se trataba de un joven alto y de aguerrido aspecto, el cual, caballero en un poderoso ejemplar de capa baya, y guarnecido el cuerpo con las toscas galas del cazador, iba armado de un largo rifle, suspendido al bies tras de los hombros.
elo, helo por do viene el moro por la calzada, caballero a la jineta encima una yegua baya, borceguíes marroquíes y espuela de oro calzada, una adarga ante los pechos y en su mano una azagaya.
Era hombre de mucho secreto, y muy querido de todos sus feligreses por lo servicial y lo parejo; lo mismo era con los señores acaudalados que con los probrecitos limosneros. Su única diversión era cuidar una mulita baya, que contemplaba como a las niñas de sus ojos.
El día que se abrazó con ella, fue el último de su amor. También ha habido en Chile millares de locos enamorados de la baya. Y el día que han querido unirse con ella para siempre, han recibido la puñalada por la espalda.
II Ídolo de las hermosas Que sus ojos en él clavan, Robando los corazones Corrió Albin Hamad la plaza, Con gran brío y gentileza Monta el moro yegua baya Que tiene los cabos negros, Tan veloz como gallarda: El freno y las estriberas Son de muy bruñida plata, De mucho precio el rendaje, De oro y seda la gualdrapa; Lleva el jinete unas plumas Que son verdes y azuladas, La marlota y capellar De finísima escarlata Y por divisa este mote: Mi pasión vuela muy alta, Mi amor soñó una ilusión Y real placer alcanza.
Sí; la baya sabe querer; pero es infiel como las mujeres turcas. La Liga Anti-Alcohólica debe hacer la vista gorda ante las legítimas expansiones que produce la primera damajuana de chicha.