bendecir

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Sinónimos para bendecir

Diccionario Manual de Sinónimos y Antónimos Vox © 2022 Larousse Editorial, S.L.

Sinónimos para bendecir

Ejemplos ?
Si tan preciosas como ésta son todas las ánimas benditas del purgatorio, mándeme Dios allá de guarnición por el tiempo que sea servido.
Y nos place añadir del tesoro de la Iglesia que puedan lucrar nuevamente una y otra indulgencia todos los que en privado o en público renueven según su propia devoción algunas oraciones al Espíritu Santo cada día de la octava de Pentecostés hasta la fiesta inclusive de la Santísima Trinidad, siempre que cumplan las demás condiciones arriba indicadas. Todas estas indulgencias son aplicables también aun a las benditas almas del Purgatorio.
Y sería interminable nuestro escrito si fuéramos a relatar los infinitos milagros practicados o que se atribuyen al venerable Bethancourt, del que se cuenta que tenía largas pláticas con las ánimas benditas, y que una de éstas, para poner término a la curiosidad del belethmita por saber lo que pasa en el otro barrio, se amostazó hasta el punto de decirlo: «Amiguito, amiguito, en el otro mundo se hila muy delgadito».
La primera de éstas dice: «Dijo Dios a Abraham: Sal de tu tierra y de entre tus parientes, y de la casa de tu padre, y ve a la tierra que te manifestaré; te constituiré padre de muchas gentes, te echaré mi bendición, engrandeceré tu nombre, serás bendito, daré mi bendición a los que te bendijeren y mi maldición a los que te maldijeren, y en ti serán benditas todas las tribus y familias de la tierra.» Debe advertirse que prometió Dios a Abraham dos cosas...
¿Crees que solo son deseables aquellas cosas que nos vienen por la vía del deseo y del ocio y que todos reciben con las puertas adornadas? Hay algunas cosas benditas de rostro severo; hay deseos que no son celebrados con enhorabuenas, sino con veneración y respeto.
-Dígame su paternidad qué hay de eso del rosario de la monja que acaba de morir, porque todo ello trasciende a inocentada de las benditas madres, y yo no gusto de que anden divulgándose casos milagrosos que sólo están en la imaginación y dan que reír al padre Feijoo y al padre Sarmiento.
Estaban obligados los belethmitas a reunirse los lunes, miércoles y viernes en la capilla, y a disciplinarse mientras durara el miserere; y los sábados, a son de campanilla, desde la puesta del sol hasta la media noche recorría un hermano la ciudad pidiendo sufragios por las ánimas benditas del purgatorio y conversión de los que se hallasen en pecado mortal.
Voló el inexorable tiempo, empezó la señora Alameda a tenerse que sostener a fuerza de arte, de mudas y de los recursos que da la experiencia y el uso del mundo, aprovechando, sobre todo, la incalculable ventaja de ser sola y de no estar sujeta a comparaciones cuando en la margen del Guadalquivir, ya de largo tiempo escombrada de mercaderes y de mercaderías, apareció, entre la Puerta de Triana y la Torre del Oro, otra Alamedita, que, aunque nació enfermiza, empezó a hacer gracia cuando niña y a llamar la atención cuando joven, hasta que desbancó, ¡cosa natural!, a la Alameda ya madura y provecta, y le echó a cuestas, ¡ánimas benditas!, nada menos que el dictado de «vieja», con que la desplomó.
No hay en toda ella una reja útil a cita ni a ronda.» Dice el padre: «Esas benditas están ganando la gloria y encomendando al Eterno sus vecinos...
Y no se arguya que el recurso empleado por Galdós 'que debe de tener aficiones espiritistas) lo ha usado, entre otras eminencias de las letras, el gran Shakes¡ eare; y que el inol- vidable Zorrilla llevó también á la escena la sombra de doña Inés, en su Don Juan Tenorio; mas tuvo el buen sentido de bautizar su drama con el calificativo de drama fantástico, y bien se sabe que en el terreno de la fantasía y dfc la leyenda rancia, caben los milagros y todas las ánimas benditas del Pur- gatorio, y hasta las del Limbo.
Se te permitirá entonces, entrar en ese reino, donde aún te esperan tremendos obstáculos y peligros, si los vences, las aguas benditas te abrirán los ojos a tu nueva vida y decidirás si avanzas o retrocedes.
Después de esto de la estatua, no hay más que añadir: apaga, y vamonos. El 22 de Abril de 1792 se dio en Acho una corrida á bene- ficio de las benditas almas del Purgatorio.