berceo


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Sinónimos para berceo

albardín

Sinónimos

Diccionario Manual de Sinónimos y Antónimos Vox © 2022 Larousse Editorial, S.L.
Ejemplos ?
Más tarde, en el siglo XIII, contó su vida Gonzalo de Berceo en versos alejandrinos con el título " Estoria del Sennor Sant Millan ".
A nuestros ojos comparecen en la escena del Arte, semejantes a las vírgenes que se revelan a Santa Oria en los versos candorosos del candoroso Gonzalo de Berceo: Todas tres llevan en la diestra, como en sedoso y albo nido, sendas palomas blancas: y mientras posan en la tierra los pies, todas, con movimiento unánime, tienden sus diestras al cielo, como para hacérselo propicio con la cándida ofrenda pascual de sus palomas.
Es decir, que si el madrileño, siempre con sus libros debajo del brazo y en busca de paisajes, encantado por el aspecto de un artístico murallón cubierto de verde y tupida hiedra, se recostaba contra él, sentado sobre césped de un palmo de espesor, no bien se ponía a leer a cualquiera de los poetas, desde Gonzalo de Berceo hasta el último bucólico de nuestros gacetilleros y romancistas...
Hablaba de esto el insigne toldedano con entusiasmo candoroso, y su viva imaginación le anticipaba el deleite de recorrer los parajes por donde anduvieron Diego Porcellos, Fernán González y el Cid, y rastrear el ambiente en que moró la musa embrionaria del maestro Gonzalo de Berceo.
La Rioja LA RIOJA: RIOJA ALTA: Abalos, Alesanco, Aleson, Anguciana, Arenzana de Abajo, Arenzana de Arriba, Azofra, Badarán, Bañares, Baños de Rioja, Baños de Río Tobia, Berceo...
La musa de Gonzalo de Berceo y el ángel del Arcipreste de Hita se han de apartar para dejar paso a Jorge Manrique cuando llega herido de muerte a las puertas del castillo de Belmonte.
DE CÓMO LLEGÓ AL SITIO DONDE AHORA ESTÁ SU ORATORIO Después que el ermitaño le instruryó muy bien en los caminos de la vida, copiosamente rico de reglas y tesoros de salvación, abundante en gracia de doctrina, volvió a su patria; y así llegó no lejos de la villa de Berceo, al sitio donde ahora está su cuerpo glorioso; sin que allí permaneciese mucho tiempo, porque vio que le era gran embarazo la multitud de gente que allí acudía a él.
Finalmente: creíase menos hábil para ejercer el pesado oficio de sacerdote, y pasar de la vida contemplativa a la activa; pero, después de todo, a pesar suyo, fue obligado a obedecer, por lo cual se le confirió el cargo de cura de la iglesia de Berceo.
En sentido restringido, señala sólo a un grupo de obras de características muy definidas que siguen la estela del Libro de Aleixandre: el Libro de Apolonio y las hagiografías de Gonzalo de Berceo, solamente.
Las primeras producciones de este movimiento fueron el Libro de Apolonio y el Libro de Alexandre, en cuya segunda estrofa se explicita el manifiesto de esta nueva escuela poética: Gonzalo de Berceo, principal autor de esta escuela, siguió principalmente el modelo propuesto por la obra maestra del género, el Libro de Aleixandre, que incluso pudo componer él mismo o un tal Juan Lorenzo de Astorga.
Posteriormente, en el siglo XV, tras la Peste negra, el Cisma de Occidente y el nacimiento de la Devotio moderna, se vuelve a una religiosidad lúgubre y a la monometría, pero ahora en cuadernas vías con versos de dieciséis sílabas (ya usadas en la centuria anterior). Libro de Apolonio Libro de Alexandre, atribuido a Juan Lorenzo de Astorga o a Gonzalo de Berceo.
Obras de Gonzalo de Berceo: Milagros de Nuestra Señora, Vida de San Millán, Vida de Santa Oria, Vida de Santo Domingo de Silos, Martirio de San Lorenzo, Signos que aparescerán antes del Juicio, Loores de Nuestra Señora, Del sacrificio de la Misa, Duelo que fizo la Virgen María.