besar

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Sinónimos para besar

besucar

Sinónimos

Diccionario Manual de Sinónimos y Antónimos Vox © 2022 Larousse Editorial, S.L.

Sinónimos para besar

Ejemplos ?
Los manantiales que brotan al sol no deben ser tapados por capricho; el oasis del Sahara no debe ser suprimido a la ligera. Yo no sabía lo que hacía, pues tenía la cabeza ardiendo; pero cogí la manita de Dora y la besé; ella me dejó.
Después besé la mano de miss Mills; y me pareció que subíamos los tres juntos al séptimo cielo. Ya no volvimos a bajar. Nos quedamos toda la tarde paseando entre los árboles con el bracito tembloroso de Dora reposando en el mío, y Dios sabe que, aunque fuera una locura, nuestra felicidad hubiera sido el poder volvemos inmortales de pronto con aquella locura en el corazón, para errar eternamente así entre los árboles.
Y en la luz y el silencio de esa hora, vagaba fugitiva en tu semblante, como la imagen de un pesar distante, la sombra de las hojas del nogal; y al través de su undívago ramaje, cariñosa una estrella, desde lejos, te prestaba los mágicos reflejos con que ardía su disco virginal. Besé, entonces, tu frente alabastrina, e, inebriado en el ámbar de tu aliento, contemplando un instante el firmamento, puse mis ojos otra vez en ti; y al verte me sentí lleno de orgullo, porque te hallé tan cándida y tan bella, y aún más pura y amable que esa estrella que halagaba tu cuello de marfil.
Cuando desfilaron los últimos colegiales y quedó desierta la antecámara, miré instintivamente hacia la puerta de la alcoba, y vi a la Princesa que salía rodeada de sus hijas, enjugándose los ojos con un pañuelo de encajes. Me acerqué y le besé la mano.
Quiero flores de ésas, me dijo, mostrándome un ramo de parásitas rosadas que colgaban de la rama de un arbusto, y al entregárselas, en la semioscuridad del camino, donde el aire era tibio y volaban las luciérnagas y aromaban los naranjos en flor, la cogí en mis brazos y la besé con todo el ardor de mis dieciocho años, y ella me devolvió los idílicos besos con su boca virgen y fresca.
Con la sonrisa en los labios llegué hasta donde la noble señora hablaba suspirando. Cogí audazmente su mano, y la besé, haciéndole sentir la presión decidida y fuerte de mis labios.
Yo besé su mano, y ella, con una sonrisa de extraña crueldad, murmuró: -¡Téngase por muerto como recele algo de esta burla el general Diego Bermúdez!
De nuevo Barkis apareció en la verja, y de nuevo miss Murdstone dijo con voz severa: «¡Clara!», cuando mi madre se inclinaba a besarme. La besé y también a mi hermanito.
Venía clareando; s'oían a lo lejos las risotás de los pastores y el dolondón de los cencerros. Besé a la madre y le quité mi hijo; salí con él corriendo, y en un regacho d'agua clara le lavé tó su cuerpo.
II Y yo besé una noche su mano temblorosa; y cediendo a mi súplica ardorosa, como encendido broche de pétalo fragante, abriéndome un paraíso de ventura, me ofreció ¡oh Dios!
Seis días ha que besé a vuesa merced las manos, aunque indigno, y en este tiempo he recibido tres visitas, un recaudo, dos respuestas, cinco billetes, dos toses de noche y un monteado en San Felipe.
sus labios se acercaron tanto a los míos que ya no pude vencer lo callado. Y me besó... y lo besé... y en un inmenso y furioso abrazo creí morir...