Ejemplos ?
Tapizaban las paredes ricas colchas y cortinas de raso y damasco; corría por el techo un cordón de focos eléctricos, y cubría el piso blando tapiz.
Y él contestóme con acento blando, con un acento musical: os digo que lo aprendí no sé dónde ni cuándo, porque, a decir verdad, nació conmigo.
(6) Aquí no está el imperio De vuestra magia impura, Aquí de hondo misterio Entre los velos mágicos En blando sueño estan Los Genios que vertieron La luz sobre la tierra Los que de Dios bebieron La ciencia y el espíritu Con anheloso afan.
Llegó a él embriagando sus sentidos el blando soplo de la fresca brisa, y en ella los prefumes recogidos al tocar en las ramas olorosas, blancas acacias y encendidas rosas en los vergeles con abril floridos.
¿Es vuestro corazón ahora tan blando que, habiendo muerto allí Troyano, Almonte y cien mil más, teméis ahora a uno de aquella misma sangre y ser moruno?
A continuación le pareció notar un movimiento blando como de algo que se agitaba en la eterna negrura del chapitel, al que daba acceso la trampa del techo.
En la verde pradera hay mil hojas que duermen blando sueño, llenas de opio, cargadas de beleño: las hojas de la suave adormidera.
Apenas halla su tajante acero templado arnés que su ímpetu resista, sino adargas de roble o blando cuero, turbante y camisilla desprovista.
Vértigo de asambladura y amapola de sadismo: ¡yo sumaré a tu guarismo unitario de Gusana la equis de mi Nirvana y el cero de mi ostracismo! Carie sórdida y uremia, felina de blando arrimo, intoxícame en tu mimo entre dulzuras de uremia...
Entre Dios y los varones justos hay una cierta amistad unida, mediante la virtud: y cuando dice amistad, debiera decir una estrecha familiaridad, y aun una cierta semejanza; porque el hombre bueno se diferencia de Dios en el tiempo, siendo discípulo e imitador suyo; porque aquel magnífico padre, que no es blando exactor de virtudes, cría con más aspereza a los buenos, como lo hacen los severos padres.
Él que estaba tan acostumbrado a doblarse como chupa dedo gordo de la nobleza.-Mientras más blando esté el cableado, más se va doblando, pero como está bien estirado, sólo retiembla.
Es más, señora, si toma usted la postura que tan bien le va e inclinando su oído hacia su propio corazón, se dispone a escuchar, ¿no oye usted salir de allí la misma voz en blando rumor ascendente?