bolso


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Sinónimos para bolso

bolsa

Sinónimos

Ejemplos ?
Había conseguido acercarse la silla, y hundiendo su bracito en el bolso varias veces sacó una cantidad de botellitas, de cepillos, de esponjas, de peines, de trozos de papel, de tenacillas y de otros instrumentos, que iba amontonando fuera.
El labrador está contento, y espera pagar la contribución, los intereses del préstamo que le hizo el judío de la localidad, comprar aperos nuevos, remendar la casa, regalarse por San Juan, y aun guardar en el bolso tal cual pieza de a cinco duros para lo que pueda sobrevenir.
-Tenga la bondad, miss Murdstone --dijo míster Spenlow-, de enseñar a míster Copperfield lo que lleva usted en el portamonedas. Creo verdaderamente que era el mismo bolso con cierre de acero que le conocía desde mi infancia.
Si n'os podéis pará, meté pal bolso este cacho e libreta, y al pasá por aquí mirá pal cielo, y endispués pa la tierra, y endispués de miranos con cariño, prencipiar a leegla; porqu'ella sus dirá nuestros quereles, nuestros guapos jorgorios, nuestras penas, ocurrencias mu juertes y mu jondas y cosinas mu durces y mu tiernas.
141 este pícaro malvado,90 como le descubrí el hurto en tu casa, él, esperando ocasión para vengarse, vino y, al punto mirando la joya que tú me diste, después de haberme llevado un bolso con cien escudos que tenía para el gasto de casa sobre esa mesa, me quiso quitar, porfiando de que la joya era suya.
Peggotty no sabía quién era y mi madre tampoco decía nada; por lo tanto, era un verdadero misterio; y, cosa curiosa, el hecho de estar sacando aquella cantidad de algodón de su bolso y metiéndoselo en los oídos no hacía disminuir en nada lo imponente de su aspecto.
¿Entonse, sentrañita? ¡A divertirse y a juergarse, en tan y mientras suenen los varés en el bolso! Pué que esté ya fundía y ajustá en el cañón de una escopeta la bala que me ha de concluir, Pué que anden ya retorciendo en cuarsiquier sitio los cordeles con que han de amarrarme los siuiles.
Un día sacó del bolso seis cucharillas de plata dorada (era el regalo de boda del señor Rouault), rogándole que fuese inmediatamente a llevar aquello, a nombre de ella, al Monte de Piedad; y León obedeció, aunque esta gestión le desgarraba.
Sin despedirse de nadie -ni de sus padres, que en vez de compadecerla la maldecían-, Agustina puso en hatillo dos camisas y un refajo; en un bolso de lienzo, unas pesetas; y guardaba la carta en el pecho, salió al oscurecer por la puerta del corral antes de que empezasen a rondar los mozos, sabedores de su desdicha y compañeros del que la ocasionó, y que, en vez de repararla, cobardemente había desaparecido del pueblo.
Con los labios tan apretados como el cierre, miss Murdstone empujó el resorte, entreabrió un poco la boca al mismo tiempo y sacó de su bolso mi última carta a Dora, toda llena de las expresiones más tiernas de afecto.
Con precaución deslió uno, y puso sobre la mesa, bajo el círculo de luz de la lámpara, una hilera de limas de acero, resplandecientes, de diversos tamaños, marcadas con letras y cifras diferentes. Las ordenó, las examinó y eligió una, que separó de las demás, recogiéndolas en el bolso otra vez.
A la mañana siguiente volvieron a entrar las prendas en la habitación; el dueño se las puso y se marchó, pero el chelín se quedó atrás. Alguien lo encontró y lo metió en su bolso, para que tuviera alguna utilidad.