brida


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Sinónimos para brida

correa

Ejemplos ?
De repente, unida a los acordes del piano, una voz melodiosa elevose en medio del silencio, cantando la doliente romanza del Sauce. Al escucharla, el caminante se alzó con un salto de tigre; y arrojándose sobre el lomo de su caballo, se alejó a toda brida.
En todas las cosas hablan y no entienden ninguna; andan juntos de tres arriba; usan de valentía con el yesero que les ensucia el ferreruelo, con el chirrionero porque güele mal, con el aguador porque no hizo lugar; tratan ásperamente los miserables, y todos traen la espada a la jineta, la daga a la brida con listón de que usan también a falta de cadena, y es la acción más señoril de todas.
Pero antes de llegar a la explanada de que hablara Juanito, el hombre lanzó un silbido extraño y un joven se presentó casi enseguida llevando un caballo de la brida.
En efecto, ellas le habían prodigado tanto los oficios, los retiros, las novenas y los sermones, predicado tan bien el respeto que se debe a los santos y a los mártires, y dado tantos buenos consejos para la modestia del cuerpo y la salvación de su alma, que ella hizo como los caballos a los que tiran de la brida: se paró en seco y el bocado se le salió de los dientes.
No dejaré por falso asco o tapujo, de hacer trazo y color en mi dibujo.» Así se dijo; y, mientras averigua por donde empiece, escucha conturbado tal ruido de la selva allí contigua que muy a su pesar deja el cuidado, se cala el yelmo (porque usanza antigua tenía de venirse siempre armado), llega al corcel, la brida otra vez coge monta en la silla y su lanzón recoge.
En la puerta estaba Margheritone, el escudero que ya conocía; sujetaba la brida de tres caballos negros como los anteriores, uno para mí, otro para él y otro para Clarimonda.
GESZLER.––Vamos, apartad de mi vista este pueblo insolente. HERMENGARDA.––––(Cogiendo de la brida el caballo.) No, no... Yo ya no tengo nada qué perder...
Cogiome por la brida y me hizo tender cómodamente, según había yo ya aprendido, cosa para mí nada nueva ni difícil, sobre todo al hallarme después de prolongada abstinencia en los apasionados brazos de tan hermosa mujer.
Tratándose de violencia, de agilidad, de destreza en el hacha, el cuchillo o el caballo, no hablaba y obraba. Lo habían picado: prendió la espuela a su caballo y se lanzó a brida suelta al encuentro del unitario.
Y el buen don Gil, que sabía las proezas de su hijo, le amonestaba prolijo cada noche y cada día. Mas él seguía sin tino dando brida a sus locuras, y diciendo «que aventuras buscar, era su destino».
Saltó en tierra lleno de agilidad, y díjole a su mujer, sonriéndole cariñosamente, al par que ataba el caballo por la brida a los hierros de la ventana: -¡Dios te bendiga, salero, y qué ganitas que tenía yo ya de ver tu cara morena!
El adereso deberá componerse de silla, brida con bocado, estribos de fierro, correaje entero, cavezadas de pesebre, cavesón, saco de cevada, brusa, almohada, mandil, trabas, morral, manta, y cinchuela.