cabezal


También se encuentra en: Diccionario.
  • sustantivo

Sinónimos para cabezal

almohada

Ejemplos ?
Los de Velocidad lineal constante (CLV) ofrecían 60 minutos de material pero sin las posibilidades de los anteriores, según Cuando la tecnología mejoró y aparecieron los discos láser de doble cara y reproductores con doble cabezal el número mínimo de máquinas se redujo a dos.
Su gran inconveniente es que, tras un período de uso, el cabezal puede volverse más fino que al principio y no encajar con el tornillo.
De otro modo, si utilizáramos un cabezal reproductor, siempre habría un pequeño desfase y, por ínfimo que sea, rompería la sincronía.
PACHECO ¿Ves cuán livianas son quimeras de un celoso? DON LUIS Una venda y cabezal lleva mi dama. PACHECO ¡Qué mal tan repentino!
Vi a su hermana descogiendo la venda y el cabezal, tan hermosa, que os prometo, que a tener libres los míos, no sé lo que hiciera en ellos.
cual nunca hermosa, Como nunca á la mente de algun niño La casta imagen del primer cariño En sueños se ofreció resplandeciente. (197) El reclinado entre sus brazos bellos Y tal vez harto de placer, dormia Mullido cabezal hallando en ellos.
Mientras la boquiabierta chiquillería estudia aquella borriquilla que luce ese cabezal tan lindo; que mueve la cabeza con las orejas tan quietas; mientras adivina cómo el Señor se sostiene tan bien sostenido sin montura y sin estribos, Rogelio sigue rezando, maquinalmente, sumido en aquel despertar para él tan inopinado.
En esto, se levantó una fuerte borrasca y las olas irrumpían en la barca, de suerte que ya se anegaba la barca. 4.38. El estaba en popa, durmiendo sobre un cabezal. Le despiertan y le dicen: Maestro, ¿no te importa que perezcamos?
37 Y se levantó una grande tempestad de viento, y echaba las olas en el barco, de tal manera que ya se henchía. 38 Y él estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal, y le despertaron, y le dicen: ¿Maestro, no tienes cuidado que perecemos?
De noche su imagen pura Revolaba par del lecho Cubriendo su blanco pecho Con magnífico cendal Cuyos pliegues, ondulantes Como nieve desprendida, Besaban de la dormida El mullido cabezal.
Y enarbolando el látigo fue corriendo hacia el carro. Después de revisar cuidadosamente los arneses se volvió rezongando: —Estoy arreglado si me roban un cabezal o unas riendas.
Hizo de la albarda cabezal; bañó con agua fresca la frente ardorosa del enfermo y, poniéndole bajo la égida de la Naturaleza, madre de todos y de todo, echó hacia la aldea, revolviendo el saco de sus trapacerías para hacerlo moneda y pagar con ella los auxilios del médico y los menjurges del boticario.