cachaza


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Sinónimos para cachaza

Ejemplos ?
Modesto, que era profesor en un colegio, se desesperaba de no poder acompañarme, como el uso lo exigía, al salir de la ciudad, a causa de las clases que lo reclamaban a esa hora. Yo reía de su angustia y del ceremonioso cortejo cuya falta lamentaba; y el arriero seguía en sus aprestos con la misma cachaza.
Y como don Nicolás lo sintiera al viejo profundamente conmovido, bajo su habitual cachaza de gaucho y de anciano, algo sospechó y le preguntó desde cuántos años conocía él personalmente esa población; don Mateo, dejando vagar del horizonte al suelo sus ojos penetrantes aún, si bien medio zarcos ya por la edad, le contestó a media voz, como hablándose a sí mismo: -«En ella he nacido yo, en ella murieron mis padres; en ella siempre nos hemos sabido juntar, de vez en cuando, mis hermanos y yo, después de años, a veces, de correrías, de ausencias, de dispersión por esos mundos de Dios, donde cada cual tiene que buscarse la vida como mejor pueda.
Ese modo de andar, esa cachaza, esas posturas de excelente traza, esa dilatación de las narices que acaso ya ventean las perdices, ese cuello tendido hacia adelante, esa mirada vaga, chispeante, y ese modo de alzar su gran cabeza buscando el viento de la oculta pieza, son indicios, al menos, de que el perro sabe que está cazando en este cerro.
A pocos días volvió a pasar el caudillo por el pueblo, y después de oír con cachaza un adulatorio speech o discurso que le espetó Perucho, le preguntó: -¿Y cuántos hombres tiene la guarnición, señor capitán?
-díjole el superior.- ¿No ha visto que por lo prieta, más parece chancaca que azúcar? -No se incomode su paternidad -contestó con cachaza el enfermero.- Con lavar ahora mismo el pan de azúcar se remedia todo.
No hay que tomar el ascua por donde quema -contestó con cachaza el otro.- Por mí desbarránquese usted si quiere, que ya he cumplido con darle una lección que a mí me ha enseñado la experiencia.
Hablaba con socarrona calmosidad, con cierta cachaza de hombre de campo que siempre sabe que la experiencia que tiene de la naturaleza le permitirá encontrar una salida en la situación más complicada.
-«¡Pero, mire, don Antonio, si son canallas!» exclamó, dirigiéndose al capataz que lo acompañaba; y éste, un buen gaucho, ya maduro y lleno de esa filosofía serena, que da la ausencia de toda clase de ambición, y que injustamente, porque no la entienden, tachan de cachaza los patrones, le contestó por un «¡caramba!» tan sin convicción, que, más que su conformidad, significaba que lo lindo, en este mundo, sería que los ricos también dejasen vivir a los pobres.
Y su señoría (¡Dios lo tenga entre santos!) pasó un año haciendo méritos, es decir, compitiendo con Job en cachaza y encolándose hasta del vuelo de las moscas, que en sus mocedades había oído el señor conde este cantarcillo: ::«El viejo que se casa ::con mujer niña, ::él mantiene la cepa ::y otro vendimia».
Esto de que contratemos con un menestral obra para día fijo, y que nos burle y deje en la estacada, es para hacer tirar los treinta dineros, y ahorcarse o cometer una barrabasada al mismísimo Job, que fue el padre maestro de la cachaza.
Su primera participación en el ascenso –bajo la dirección técnica de Heberto Carrillo – terminó con un decoroso quinto puesto y con dos valores que más adelante darían de qué hablar en el medio: Juan Carlos Henao y David “Cachaza” Hernández.
Trevejo está declarado de Interés Turístico por reunir las siguientes características: arquitectura típica de la zona, bien conservada; ubicación estratégica desde donde se contempla toda la comarca y las sierras de Garduño, Albilla, San Pedro y Cachaza, ruinas del castillo de Trevejo del s.