callar

(redireccionado de callé)
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  • all
  • verbo

Sinónimos para callar

cerrar la boca

Sinónimos

  • cerrar la boca
  • poner punto en boca
  • sellar el labio
  • dar la callada por respuesta
  • enmudecer
  • echar la cremallera
  • hacer mutis

Antónimos

silenciar

Sinónimos

Sinónimos para callar

Ejemplos ?
Conocí que no estaba el señor de Sans-délai muy dispuesto a dejarse convencer sino por la experiencia, y callé por entonces, bien seguro de que no tardarían mucho los hechos en hablar por mí.
Iba a extasiarme; pero miss Clarissa me lanzó tal mirada (exactamente la de un canario) como para rogarme que no interrumpiera al oráculo, que me callé pidiendo que me dispensaran.
33 Si encubrí, como los hombres mis prevaricaciones, Escondiendo en mi seno mi iniquidad; 34 Porque quebrantaba á la gran multitud, Y el menosprecio de las familias me atemorizó, Y callé, y no salí de mi puerta: 35¡Quién me diera quien me oyese!
María Elvira contrajo las cejas un largo instante, y las levantó luego, más altas que lo natural. Me miró atentamente, sacudiendo la cabeza: —No, no recuerdo… —¡Ah!—me callé.
Sentí una vaga aprensión: —¿Quién era su abuela, Señor? —Una princesa romañola. Callé sobrecogido. Acababa de levantarse en mi alma, penetrándola con un frío mortal, el recuerdo más triste de mi vida.
2 Bienaventurado el hombre á quien no imputa Jehová la iniquidad, Y en cuyo espíritu no hay superchería. 3 Mientras callé, envejeciéronse mis huesos En mi gemir todo el día.
Pero no respondió a mi pregunta, diciéndome simplemente: —El agua puede ser buena también para el corazón... No comprendí sus palabras, pero me callé; sabía muy bien que no había que interrogarlo.
—¡Tú mi pobre pequeña! Callé, porque la emoción embargaba mi voz, una emoción triste y grata al mismo tiempo: Yo adivinaba que aquellos ojos aterciopelados y tristes serían ya los últimos que me mirasen con amor.
Iba a hablar; iba a decirlo todo a mi hermano, pero como siempre detúvome el temor de suscitar un conflicto entre él y ese hombre espantoso: temor fatal que ha causado todo este desastre. Callé, pues, y aterrada encerreme en mi camarote.
Proseguí yo en ir y ella prosiguió en enseñarme, ya no de burlas, porque la desengañó la experiencia; y supe leer en tan breve tiempo, que ya sabía cuando lo supo mi madre, a quien la maestra lo ocultó por darle el gusto por entero y recibir el galardón por junto; y yo lo callé, creyendo que me azotarían por haberlo hecho sin orden.
¡Qué cosas dice este señor! Yo callé contemplando aquella cabeza llena de un encanto infantil y triste. Ella, después de un momento me interrogó con la adorable timidez que hacía florecer las rosas en sus mejillas: —¿Por qué me ha dicho si me atrevería a correr un peligro?...
Proseguí yo en ir y ella prosiguió en enseñarme, ya no de burlas, porque la desengañó la experiencia; y supe leer en tan breve tiempo, que ya sabía cuando lo supo mi madre, a quien la maestra lo ocultó para darle gusto por entero y recibir el galardón por junto; y yo lo callé, creyendo que me azotarían por haberlo hecho sin orden.