cenador


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  • sustantivo

Sinónimos para cenador

glorieta

Sinónimos

Ejemplos ?
Rodolfo, que había sido el agente de aquella fatalidad, reconoció un buenazo en aquel hombre en tal situación, incluso cómico y un poco vil. A1 día siguiente, Carlos fue a sentarse en el banco, en el cenador.
En cuanto a la distribución del terreno, me parece sencillo, así como único en su especie, aquel magnífico cenador central formado con las dos especies de árboles que más se diferencian por la forma.
Francisca, la negra, llena de compasión por los sufrimientos de ambos, y cediendo a sus instintos de raza incivilizada, sin reflexionar en la culpable causa de estos voluntarios sufrimientos, ni en las trascendentales consecuencias de su necia complacencia, cedió a los ruegos de las Navas, y una noche en que estaba su ama tristemente sentada en el cenador del jardín, le abrió una puertecita que éste tenía, y que daba a la Albina, sitio solitario y pantanoso que se extiende entre la Isla y el mar.
Vas a cansarte, amor mío dijo Bovary. Y empujándola suavemente para hacerle entrar bajo el cenador: Siéntate en ese banco, ahí estarás bien.
Los tres objetos los dejé enterrados, antes de morir, en un rincón del jardín de la rectoría, bajo una marca que se encuentra a la derecha del cenador.
Pasado ese día, tuvieron que tratar juntos de los problemas del luto. Se fueron a sentar, con los cestillos de la labor, a oriIla del agua, bajo el cenador.
Por los barrotes del cenador y más allá todo alrededor se veía el río en la pradera dibujando sobre la hierba sinuosidades vagabundas.
El día era espléndido; desde el cenador en que habíanse guarecido nuestros tres famosos prohombres, situado a espaldas del ventorrillo en una de las accidentaciones del monte -un monte pelado y rojizo sobre el que sólo verdegueaban los rústicos pabellones-, divisábase la carretera de la que cada ráfaga de viento arrancaba un remolino de polvo de oro, la arenosa playa donde morían las olas desdoblándose con plácido murmullo; la vía del ferrocarril, que pone en comunicación algunos de los pueblos de la costa levantina, y el mar que fulgía bajo un cielo espléndido, como un inmenso zafiro, surcado por cien barcas pescadoras de blanquísimo velamen.
Cinco minutos, quizá, espere allí en el cenador, donde habíamos estado sentados, y entonces, al oir unos pasos ligeros por la hierba, alcé mi mirada para ver a Edith con ojos de sonriente desafío de pie ante mi con ropa moderna.
Las tres mujeres que iban a sentarse a la mesa en el embalsamado cenador estaban todas chorreando pendencia, y esto las volvía más guapas y las obligaba a componerse y a cuidar de su belleza, haciéndola resaltar por el adorno y el arte.
En el centro del jardín había un cenador o merendero tan espesamente cubierto por rosales de Pasión, que en lo oscuro y fresco, más que cenador, parecía gruta.
El leía en voz alta, descubierto, sentado en un taburete de palos secos; el viento fresco de la pradera hacía temblar las páginas del libro y las capuchinas del cenador...