chorrear

(redireccionado de chorreando)
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  • verbo

Sinónimos para chorrear

abroncar

Ejemplos ?
Pasaron algunos instantes y de pronto una masa oscura chorreando agua surgió rápida del negro pozo y se detuvo a algunos metros por encima del brocal.
Estaba sin aliento. Las lágrimas estaban chorreando por mi rostro, y cada uno de mis nervios se estremecía. Como un convicto fugado que sueña que ha sido vuelto a capturar y llevado de regreso a su oscura y apestosa mazmorra, y abre los ojos para ver la bóveda celeste extenderse por encima de él, así me encontraba yo, mientras comprendía que mi regreso al siglo diecinueve había sido el sueño, y mi presencia en el siglo veinte la realidad.
Ya veo yo que usted no sabe las ampollas horrorosas que ha levantado el señor Correo; más le valiera haber ido a París y venido en setenta horas; no se curan tan pronto, y mientras estén chorreando sangre tendrán para mojar los redactores su pluma dentada.
Hagamos, pues, las paces y seguid tranquilos vuestro camino.» Malparados y chorreando sangre, continuamos nuestro viaje, llevándonos, por recuerdo de tal encuentro, pedradas y mordiscos.
(La infeliz Lagartija había renunciado ya a escribir en su pizarra con el dedo, porque se dio cuenta de que no dejaba marca, pero ahora se apresuró a empezar de nuevo, aprovechando la tinta que le caía chorreando por la cara, todo el rato que pudo.) -Entonces las palabras del verso no pueden atacarte a ti -dijo el Rey, mirando a su alrededor con una sonrisa.
Y entonces se desparramaron por el suelo una multitud de trozos de tallo de calabacera, todavía verdes y chorreando jugo, mientras que el viejo hortelano, sentado sobre sus piernas y muerto de risa, dirigía el siguiente discurso al concejal y a los curiosos: -Caballeros: ¿no han pagado ustedes nunca contribución?
Josetón, firme en sus trece, tomó el camino de San Juan, y Lorenzo, chorreando aún agua, y casi decidido a atarse los brazos con un mimbre para no poder nadar y echarse en seguida a la ría, tomó estrada abajo hacia el vado.
Pero antes, débil, yerta, Chorreando sangre por la herida abierta, Con ojos doloridos, Miró a aquel cazador; lanzó un gemido, Como un ¡ay!
Cuando los carceleros extrajeron a su jefe de la pila, chorreando de agua y enlodado de la cabeza a los pies, una carcajada homérica estalló entre los detenidos.
Currito no contestó al ventero, y entregándole a éste las bridas de su cabalgadura, díjole con acento un tanto imperativo: -Jágame usté la mercé de llevar esta probetica a la cuadra y de enmantarla, que viée chorreando la probe, que bien se lo merece, que si no es por ella a estas horas estoy yo tan necesitao de usté como de mí el lucero matutino.
Hoy el mayor suceso envejece a las veinticuatro horas; mas entonces se mantenía fresquito y chorreando leche durante un año por lo menos.
Y mientras el viejo duerme su vida, en la ausencia de todos los excitantes de los sentidos, abandonado de sí mismo en su celda helada, la lluvia saltando sobre los tejados, apurada por las calles, chorreando por las rendijas, mandando su agua por los albañales o formando arco iris en los horizontes, refresca, anima y vigoriza la naturaleza o enferma y destruye los gérmenes de la existencia humana.