cochero

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Sinónimos para cochero

auriga

Sinónimos

Sinónimos para cochero

auriga

Sinónimos

Ejemplos ?
Varios fiacres nos escoltaban ofreciéndonos los cocheros sus servicios, pero doña María, sorda a todos, caminaba adelante de la mesa, cuyas patas se iluminaban al pasar frente a las vidrieras.
Quizá también un carro fúnebre con su acompañamiento correspondiente, se dirige al cementerio seguido de veinte coches con sus cocheros agachados, provistos de su látigo a modo de pararrayo, todos iguales y dibujando la misma silueta oscura.
Rosendo Vallejo Valdiviezo, un distinguido hijo de esta tierra nos cuenta de lo que el se acuerda -que las embarcaciones pequeñas, esto es las canoas tuvieron su primer puerto de entrada a esta ciudad el sitio Conchales, ahí nos dice que se desembarcaban los productos que especialmente traían de Jambelí. De ahí siguen los siguiente: Cocheros, Pto.
Fui creciendo y no menguó mi afición, ni yo traté de ocultarla; los primeros hombres que empezaron a ser para mí rivales de mis caballos fueron mis lacayos y mis cocheros, los hombres de mis cuadras.
Los cocheros le trataban como al sentido común, es decir, inhumanamente; al verle con aquella estampa, ni se tomaban la molestia de aullarle con el brutal ¡ jeeé !
Se hace dar de latigazos por cocheros de coches de punto y mozos de cuadra, pasándolos de dos en dos, y haciendo que le eche pedos en la boca el que no azota; pasa en.
El calor sofocante, el polvo caústico, el infernal estrépito de los carruajes, el peligro de ser por ellos atropellado, los pillos callejeros y algunos otros mercaderes, el rescoldo de las bebidas, el veneno de los estancos, la brutalidad de los cocheros, el vandalismo de los revendedores, la inhospitalidad de todo el mundo, el materialismo, la usura de la civilización: éstas son para mí las únicas verdades de la corte.» Y eso que el buen hombre, gracias a su amigo, no había caído en la mayor ratonera de Madrid; no había sido martirizado en el más cruel de todos sus potros: en las casas de huéspedes; ni había, gracias a su corteza ruda y a su sencilla educación, visitado la corte por dentro .
Sin más, mi tío volvió a subir al coche y partimos a toda velocidad dejando a los cocheros, con los vehículos sin ruedas, en torno al barrilillo de miel que, a buen seguro, no emplearon para untar los ejes con ella, sino que se la repartirían o se la revenderían al dueño del almacén.
Al poner una mano en el bolsillo encontró que tenía un puñado de billetes y entonces entró en el bar Japonés. Cocheros y rufianes hacían rueda en torno de las mesas.
Por fin los cocheros desistieron de su persecución. A momentos Dío Fetente volvía a mí su rostro barbudo sobre la bufanda verde. Gruesas gotas de sudor corríanle por las mejillas sucias, y en sus ojos lastimeros brillaba una perfecta desesperación canina.
Y declaramos por tres enemigos del cuerpo a los médicos, cirujanos y boticarios; y por tres enemigos de la bolsa a los escribanos, procuradores, cocheros o gitanos.
El de Navarra y Rocafull vino a relevar al virrey arzobispo Liñán Cisneros, quien quiso continuar gozando de las mismas prerrogativas y fueros de virrey, siendo la principal la de usar coche de seis mulas con cocheros descubiertos.