delicadeza


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  • sustantivo

Sinónimos para delicadeza

suavidad

sensibilidad

Antónimos

cuidado

Ejemplos ?
Pero la delicadeza de vuestro amor y la elevación de vuestro carácter ¿se satisfarían con la posesión de una mujer, cuyo cariño no fuese vuestro?
Es, pues, cierto que es joven y además delicado. Pero haría falta un poeta como Homero para cantar la delicadeza de este dios. Homero dice que Ate es diosa y delicada: «Sus pies, dice, son delicados, porque jamás los posa sobre la tierra, pues marcha pisando la cabeza de los hombres».
Lo primero que hizo fue mirar un reloj que con principesca delicadeza sacó de uno de los bolsillos de su chaleco, compararlo con el de la parroquia y comprobar que iban a ser las ocho de la mañana.
Si atiendes a las riquezas de los persas, a la magnificencia de sus trajes, al prodigioso gasto que hacen en perfumes y esencias, a la multitud de esclavos de que se ven rodeados, a todo su lujo y delicadeza, te ruborizarías al verte tan por bajo de ellos.
Esa muy ilustre corporación tiene más de un dato para conocer la delicadeza más exacta en los principios bajo que he conducido el negocio actual de esa provincia.
A menudo se escriben cosas que sólo pueden ser demostradas si se obliga a que todo mundo reflexione acerca de sí mismo para dar con la verdad a la que me refiero. Cuando un hombre muestra delicadeza en algún lugar de su espíritu, la tendrá también en amores.
Por esta trágica convicción, señores, nos preocupa tanto afirmar la necesidad de anteponer el salvamento de nuestra vida étnica a toda jurídica delicadeza, porque estamos en el fondo convencidos de que tenemos muy poca vida, de que urge acudir a salvar esos últimos restos de potencialidad española.
La regla de semejante delicadeza depende de una razón pura, noble y sublime: por lo cual puede uno creer ser delicado, sin serlo en efecto, y estar los demás en todo su derecho para condenarnos.
Mas salvemos la distancia de tiempos y lugares y veamos lo que ha pasado en nuestras comarcas, ante nuestros propios ojos; o más bien, evitemos pinturas odiosas que herirían nuestra delicadeza, y ahorrémonos la pena de repetir las mismas cosas bajo nombres diferentes.
Las cualidades del espíritu no se adquieren por costumbre, sólo se perfeccionan. Por ello, es fácil advertir que la delicadeza es un don de la naturaleza y no una conquista del arte.
onfieso que, con los años y el estudio, he llegado á con- vencerme de que es muy fácil criticar y muy difícil produ- cir; y de esta íntima convicción mía nace que, al juzgar obras literarias, esté siempre mi espíritu más dispuesto á la bene- volencia que á la censura amarga. Cómoda tarea es la de buscar sólo los defectos, haciendo gala de delicadeza de gusto.
Viveza de fantasía, aticismo de buen gusto, delicadeza en las imágenes, expresión natural, á i vez que correcta y conceptuosa, son las dotes que más sobresalen en la ilustrada autora de las Tradiciones Cuzqiieñas.