delicioso

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Sinónimos para delicioso

Sinónimos para delicioso

Ejemplos ?
Verdad es que ayunaba y comía de vigilia siempre que era de precepto, y otras veces por devoción; pero sus ayunos eran pobreza del estómago, que no resistía más alimento, y sus vigilias comer mariscos exquisitos y pescados finos y beber vinos deliciosos.
Seguro estoy de que no me desmentirá el aserto mi amigo, el de la consabida nocturna bofetada fisarmánica. ¡Cuántos ratos deliciosos suele éste proporcionarme, sin percatarse de ello, con sus narraciones de pura casta!
Por lo demás, la comarca donde se dirigían tenía, también, paisajes deliciosos, sembrados de vergeles; limitados por lontananzas admirables donde los ojos y el pensamiento se perdían en las profundidades misteriosas de la Pampa.
Los teoremas de la filosofía son otras tantas llaves que nos dan entrada a los más deliciosos jardines que la imaginación puede figurarse; son una vara mágica que nos descubre la faz del universo y nos revela infinitos objetos que la ignorancia no ve.
Nuestros dos principales atletas no eyacularon, mas pronto se apoderaron de Rosette y de Colomba y las enfilaron como los galgos y entre los muslos, de la misma manera que acababan de hacer con Mimí y Gitón, ordenando a estas encantado ras niñas que meneasen con sus lindas manos, según las instrucciones recibidas, los monstruosos extremos de las vergas que sobresalían de sus vientres; y mientras tanto, los libertinos manoseaban tranquilamente los orificios de los culos frescos y deliciosos de sus pequeños goces.
Se le encargó a Hércules el mismo trabajo con los muchachos, que más hábiles siempre en este arte que las muchachas, porque sólo se trata de hacer a los otros lo que hacen a sí mismos, sólo necesitaron una semana para convertirse en los más deliciosos meneadores que fuese posible encontrar.
Sin embargo, no se eyaculaba; sabiendo que habría placeres deliciosos aquella noche, se contuvieron. A partir de aquel momento, se desvanecieron los derechos de los jóvenes esposos, y su matrimonio, aunque formalmente efectuado, no fue más que un juego; cada uno de ellos regresó a la cuadrilla que le estaba destinada, y todos fueron a escuchar a la Duclos, que continuó así su historia: Un hombre que tenía más o menos los mismos gustos que el financiero que acabó el relato de ayer, empezará, si lo aprobáis, señores, el relato de hoy.
El joven, con un ademán apasionado, llevó a sus labios la mano de Feliza; y los ojos de ambos se encontraron en una mirada de precio infinito; en una mirada que dejó en el alma de la joven un mundo de deliciosos ensueños.
Feliza rió, charló, pasó el día formando con ellas deliciosos proyectos para aquella romería de placer; y las dejó diciéndolas entre besos y sonrisas: «¡Hasta mañana!».
Las demás son amistades epidérmicas, por decirlo así; en cuanto a mi vida de hoy, tú sabes bien que, aunque distinta en la forma de la que he llevado en otras épocas, su organización obedece en el fondo a lo que ha constituido siempre mi aspiración más secreta, mi pasión más honda: el deseo de sentir la vida, de saber la vida, de poseerla, no como se posee a una mujer de quien nos hacen dueños unos instantes de desfallecimiento suyo y de audacia nuestra, sino como a una mujer adorada, que convencida de nuestro amor se nos confía y nos entrega sus más deliciosos secretos.
Durcett la chupa por delante, Curval por detrás, y mientras que criaturas de la más esplendorosa belleza y frescura se encuentran allí bajo sus ojos, dispuestas a satisfacer sus menores deseos, es con lo que la naturaleza y el crimen han deshonrado, han marchito, es con la criatura más sucia y repugnante con la que nuestros dos calaveras, en éxtasis, gozarán los más deliciosos placeres...
Fueron presentados ciento cincuenta, y no exageraré al afirmar que por lo menos igualaban en belleza a las muchachas, tanto por sus deliciosos rostros como por sus gracias infantiles, su candor, su inocencia y su infantil nobleza.