delicuescente


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  • adjetivo

Sinónimos para delicuescente

decadente

Sinónimos

Diccionario Manual de Sinónimos y Antónimos Vox © 2022 Larousse Editorial, S.L.
Ejemplos ?
La revista Jerarquía le calificó como «cosa vieja, retórica», y él mismo no tenía mejor opinión de los falangistas, a quienes consideraba un «grupo delicuescente, inconcreto y narcisista».
La elevación de las paredes progresa según el tiempo de presecado que tuvo la mezcla (si está demasiado húmeda no sirve; si está demasiado seca tampoco: debe tener una consistencia moldeable aunque no delicuescente).
Se considera no-tóxico en cantidades quantum satis. Sin embargo es insoluble en éter. Su propiedad delicuescente le hace muy difícil de cristalizar. Funde a 292 ºC.
Es una sal delicuescente (del latín deliquescere, hacerse líquido), por lo que tiene afinidad química por el agua, pudiendo absorber cantidades relativamente altas de agua si se expone a la atmósfera, formando una solución líquida.
El envenenamiento por coprina está restringido a especies de Coprinus, el hongo del “sombrero con tinta” (inky cap), llamado así porque cuandoquiera que madure, el basidioma se autodigiere y se convierte en una sopa de esporas negras que chorrean hacia el suelo (una etapa madura y delicuescente de Coprinus).
La incapacidad indígena de ver directa é inmediatamente y en vivo el hecho vivo, el que pasa por la calle, se revela en la falta de verdaderos periodistas. A falta de otra cosa, el brillo enfático de barniz retórico ó la ingeniosidad de un batido delicuescente .
¡Leves os sean esos manjares indigestos y conviértanse en sangre de vuestra sangre y en hueso de vuestros huesos y ayude a peptonizarlos y a facilitar vuestras difíciles digestiones la acción de gracias que articulan los labios enjutos y la bendición que esparcen en el aire los dedos flacos del abate Pazavillini, sentado a la cabecera de la mesa, en que lucen ahora el queso de Camembert de coloración cadavérica, el Roquefort delicuescente y la decocción de chicoria amarga con que creyendo que absorbéis el café aromático, el licor de Voltaire y de Balzac, finalizáis vuestros pantagruélicos almuerzos!