Ejemplos ?
Los nuevos clasicistas desacreditaron por completo la teoría económica keynesiana, mientras los monetaristas se basaron en los principios keynesianos.
Esto era todavía demasiado para los opositores de Smuts, que desacreditaron su posesión tanto de Defensa como de Finanzas: dos departamentos que por lo general estuvieron disputados.
442 Kérenski estaba convencido de la colusión entre los alemanes y Lenin y de que el golpe de Kornílov había frustrado la correcta evolución democrática del país. Las sospechas de que había estado involucrado en los planes del comandante en jefe le desacreditaron notablemente.
Los conceptos de Mandato del Cielo y monarquía divina se desacreditaron, como muestran los dos fallidos e impopulares intentos de restaurar el sistema imperial de Yuan Shikai y Zhang Xun.
Sin embargo, el fin de la URSS y de la guerra fría desacreditaron para algunos, y especialmente de cara a la propaganda y medios de prensa liberales, enormemente las ideologías de izquierdas y en particular el marxismo; el vacío político que ello generó en el ideario colectivo de un importante sector de la sociedad más o menos imbuido por el mensaje dominante de descrédito a la izquierda, reforzó a los partidos islámicos.
Otros han sugerido que cualquier indicio de que Peary no llegara al polo debe ser el trabajo de los conspiradores en favor de Cook, que simplemente desacreditaron a Peary, aunque ningún explorador o científico actual que sea escéptico con la reivindicación de Peary cree en la de Cook.
79 La posibilidad de que hubiese otros infiltrados, la incapacidad de la dirección para haber descubierto antes a Azev y rumores infundados sobre su connivencia con la policía hicieron estragos entre los militantes y desacreditaron Trapeznik (2007), p.
25 de septiembre: varias voces dentro del PP desacreditaron el informe policial, desde Mariano Rajoy a Ricardo Costa, pasando por Javier Arenas y Federico Trillo.
Fue vista como la primera intención de Pink Floyd de entrar en el space rock (junto con " Astronomy Domine "), aunque los miembros de la banda desacreditaron este término.
El proletariado alemán no estaba por la revolución, y los continuos intentos revolucionarios de los comunistas los desacreditaron.
Ésa fue la gran contribución de novelas como la anónima novela picaresca española El lazarillo de Tormes y, sobre todo, las dos partes del El ingenioso hidalgo don Quijote de La Mancha de Cervantes, que desacreditaron por completo los restos de epopeya que venían de la Edad Media, encarnados por los llamados libros de caballerías.
Sobre el comportamiento de los británicos en el campo de batalla, quienes desacreditaron a los portugueses, un analista londinense actual ha dicho: "Por mi parte yo creo que las historias y las excusas que nos llegaron desde allí son, como poco, tan pobres como parece haber sido nuestra conducta y lucha.
Investigaciones biomédicas premodernas desacreditaron diversos métodos antiguos como el de los "cuatro humores" de origen griego; es en el siglo XIX, con los avances de Leeuwenhoek con el microscopio y descubrimientos de Robert Koch de las transmisiones bacterianas, cuando realmente se vio el comienzo de la medicina moderna.
No obstante, los primeros Valois reinarán en una etapa marcada por crisis económicas, políticas y sociales, agravadas por el estallido de la Guerra de los Cien Años en la que la superioridad táctica inglesa conducirá a graves derrotas que desacreditaron enormemente a la nueva dinastía.
La represión de las fuerzas opositoras y los fraudes electorales en los comicios presidenciales de 1972 y 1977 desacreditaron a los gobiernos del PCN ante amplios sectores de la población, y la creación y fortalecimiento de los grupos guerrilleros de izquierda (FPL, ERP y RN) a lo largo de la década de los 70 provocaron una grave crisis política que terminó con el Golpe de Estado del 15 de octubre de 1979 que significó el fin de los gobiernos del PCN, a la llegada de la Junta Revolucionaria de Gobierno.
Los cargos presentados resultaron arbitrarios y mal fundamentados, y desacreditaron este proceso desde el principio, evidenciando su carácter de venganza política en tal magnitud que hasta el ministro de Justicia de la República Social Italiana, el juez fascista Piero Pisenti, se mostró reacio a la celebración de este proceso al considerarlo una farsa, considerando más adecuado y "honroso" que el Duce ordenase directamente la muerte de sus enemigos en lugar de invocar un tribunal para ello.