Ejemplos ?
El legado intelectual y artístico más sobresaliente se podría resumir en la construcción del Palacio de la Aljafería y en la creación de la primera escuela estrictamente filosófica andalusí, cuya figura descollante es Avempace, que nació en Zaragoza entre 1070 y 1080 y tuvo que emigrar de la ciudad hacia 1118 tras la conquista cristiana.
Hasta el siglo XIX, ejercieron un papel descollante el Ejército, la Marina de Guerra y la Policía Nacional; en los conflictos que hubo en el siglo XX, lo hizo también la Fuerza Aérea.
Valparaíso, durante el siglo XIX, sobresalió como un centro de notable atracción para los extranjeros, en razón de su descollante actividad comercial local, y sobre todo, regional.
Este había encabezado en 1853 un viaje de más de un año y medio a Europa -como Embajador de su padre- a fin de obtener reconocimiento de la independencia del país y fue quien cerró los tratos con las compañías inglesas (principalmente) que le vendieron al país la tecnología necesaria para un despegue económico e industrial descollante para esos años, sin recurrir a préstamo alguno, a más de ser quien contratara el par de centenares de técnicos europeos que la pusieron en práctica.
Posteriormente por intermedio del doctor Carlos Delcasse, una personalidad descollante y un famoso deportista que abre un gimnasio frecuentado por deportistas famosos de la época y gestiona el ingreso de Ogata a la policía de la ciudad de Buenos Aires, como instructor de defensa personal, en 1914 actúa como profesor de defensa personal en la Gendarmería Nacional de la Provincia de Neuquén y en 1918 comenzó a dictar clases en el Club Gimnasia y Esgrima de la ciudad de Buenos Aires, en 1938 continúa dictando clases de Ju-Jitsu en su propio Dojo llamado “Ausonia”, ubicado por calle Santa Fe y Montevideo en la Capital Federal hasta su fallecimiento el 1º de julio de 1970 en Buenos Aires, Argentina.
La descollante actuación del bombardero Gerd Müller en la justa mexicana, Bota de Oro del Mundial con 10 goles, le valió el Balón de Oro France Football 1970, el primero que consiguiera un futbolista alemán.
Aquel temperamento creativo alcanzaría luego su máxima expresión también en Francisco De Caro, sobre cuyos tratamientos formales alcanzarían descollante relieve Lucio Demare y Joaquín Mauricio Mora, encabezando una nómina de continuadores de tan excelsa modalidad.
Como era de familia noble, cursó sus estudios en la Academia Archiducal de Friburgo de Brisgovia, donde destacó como un alumno descollante.
El recuerdo del combate de Río Negro, en que trescientos prisioneros fueron encerrados en un corral de piedra de donde los sacaron uno por uno, a lazo, para desjarretarlos y degollarlos como reses, es uno de los episodios de menor cuantía, así como escasa importancia tiene en relación a las demás herejías, el hecho de que a un joven revolucionario le hicieran comer carne asada de su propio padre. João Francisco, siempre él, fue la figura descollante de la frontera en esa guerra.
El hombre, injerto atroz de ángel y diablo, Enemigo mortal de cuanto asciende La escala etérea en descollante copia De la Divinidad.
Mentiras de toda laya, amenazas y chantajes y hasta la expresión soez y mentecata, se vertieron sobre nuestro país y su gobierno, haciendo blanco especial de aquel ataque ininterrumpido y cobarde sobre la personalidad descollante del Doctor Arévalo.
Aquel jacobino de Julio de Castilhos sentía peligrar su estadía al frente del gobierno de Río Grande y necesitaba mantener sobre las armas a ese hombre de acción que tan buenas pruebas comenzaba a dar de su audacia y de sus agallas. Si la acertó lo prueba su actuación en los sucesos revolucionarios, en la forma tan descollante que hemos relatado ya.