desconcertar

(redireccionado de desconcertando)
También se encuentra en: Diccionario.
  • all
  • verbo
  • pronominal

Sinónimos para desconcertar

desavenirse

Sinónimos

Antónimos

  • avenirse

salir de quicio

Sinónimos

  • salir de quicio
  • desquiciarse
  • quedarse frío
  • azorarse
  • turbarse
  • alucinar
  • helar
Ejemplos ?
Cuando un pez predador las intenta atacar ellas nadan velozmente impulsadas hacia la superficie, salen del agua y literalmente vuelan por más de un metro, desconcertando a quien quería atraparlas.
Contrario a su gran reconocimiento actual, esta obra estuvo rodeada de reveses desde su estreno; además de su pobre producción inicial, de la cual se han perdido algunos registros, las creaciones de la música y la coreografía original no fueron paralelas debido a desacuerdos técnicos entre las partes, pues Chaikovski (poco familiarizado con la composición de ballets) trabajó de forma rápida, innovadora y despreocupada en una partitura que terminaría desconcertando a Reisinger.
En Noviembre de 2010, Luna retoma la senda humorística, participando en los nuevos "Gags" de "Yingo", interpretando a "La Chica Karaoke", una chica tan, pero tan amante de la música, que no puede evitar cantar en playback en el momento menos esperado, desconcertando, de paso, al enamorado de turno con el que está saliendo.
Los "Granaderos de Colombia" recibieron a pie firme el choque de la caballería española enrristrando sus largas lanzas a modo de picas, desconcertando a sus contrarios con esta estrategia y deteniendo durante un instante el ataque realista.
El avión, según Albert Speer, estaba volando sobre Alemania y estaba desconcertando a Hanfstaengl, con falsos informes de localización que daban la impresión que estaba volando cerca de España.
La expedición fue en un principio derrotada por Pedro Cochachin, presunto minero y lugarteniente de Atusparia. Sin embargo, reorganizada avanzó nuevamente desconcertando a los rebeldes e Iraola capturó Yungay.
Este poema echó por tierra los cánones poéticos del Neoclasicismo, desconcertando a los poetas oficiales y obteniendo un gran triunfo entre los lectores.
Sin embargo, a pesar de las casi insuperables barreras y de la escandalosa opinión pública recibida, Mengsk jamás se rindió en su lucha contra los Confederados. Los Hijos de Korhal siguieron desconcertando a las agencias de aplicación de la ley en su continua misión de liberar el Sector.
Ella es más madura en temas sexuales que su hermana mayor, desconcertando a menudo a Mugi al adivinar sus pensamientos pervertidos.
A propósito del libro Darío de Regoyos, Miguel de Unamuno escribió en El Liberal un artículo laudatorio para su autor: " En este libro - así se expresaba Don Miguel - se ve como Soriano, exquisito artista, pasó del arte, de la crítica del arte, de la literatura a la política, y cómo llevó a ésta toda la educación de aquél. Por lo que empezó desconcertando a los nuevos políticos.
¿Cómo puede una partícula teletransportarse a través de una barrera mientras que un balón de fútbol no puede atravesar un muro de cemento? Las implicaciones de estas facetas de la mecánica cuántica aún siguen desconcertando a muchos de los que se interesan por ella.
World XI, cuando un hombre ebrio irrumpió en el campo desnudo, desconcertando a los jugadores australianos, deteniendo el juego hasta que fue reducido por el personal de seguridad.
No obstante, en el último minuto, Serguéi Trubetskóy no acudió a la Plaza del Senado, desconcertando a Muraviov, quien debió reunirse apresuradamente con otros oficiales y designar allí mismo al conde Yevgueni Obolenski como jefe de la revuelta.
Sampere es como un niño que juega con las palabras y con la retórica se ríe de los estilos literarios y hace chistes con la Filosofía y se divertía desconcertando al lector.
Durante la batalla, al dar los franceses una carga de caballería divisaron a los improvisados jinetes de reserva y se retiraron desconcertando a la infantería y corriendo todos precipitadamente a guarecerse en la ciudad, perseguidos por las tropas españolas con tal ardor, que varios catalanes de tropas ligeras se metieron al mismo tiempo que ellos, teniendo luego que descolgarse por las casas pegadas a la muralla con la ayuda de los vecinos.
No obstante, en el último minuto Trubetskóy no acudió a la Plaza del Senado, desconcertando a Muraviov, quien debió reunirse apresuradamente con otros oficiales y designar allí mismo al conde Obolenski como jefe de la revuelta.