Ejemplos ?
No podemos excusarnos de reconocer esta verdad, pero es cordura no dejarse deslumbrar por su esplendor: veremos de qué manera deben inspirarnos esos libros franceses tan poderosos.
En el auge de las finanzas privadas, producto del desarrollo pero también de la especulación, se observan claras tendencias monopolistas y aunque la cuantía de sus recursos podría deslumbrar a quienes piensan que los banqueros y sus socios se dispondrán a invertir considerables sumas para impulsar un desarrollo rural y urbano equilibrado...
Ha de hendir, incendiar, anegar, aplastar y machacar cuando convenga. Ha de conquistar, deslumbrar y explotar el mundo. Así se postra la turba ante la ciencia de la dinamita y de los martillos pilones, la ciencia industrial cebadora de trusts, la ciencia inevitable y práctica que acumula en moles ciclópeas el hierro y el oro.
si sabe que no sabe nada; y no a la manera del hijo de Sofronisco, sino nada, lo que llama nada. Sabe lo necesario para deslumbrar a los ignorantes y embaucar a los bobos: sabe que es un pícaro.
Entre ellos, por desgracia, jóvenes incautos que se dejaron deslumbrar por prédicas ajenas y llevar por el entusiasmo con los ejemplos de violencia.
Sócrates En verdad es una fortuna, la casualidad de haber pronunciado dos discursos muy acomodados para probar que el que posee la verdad puede, mediante el juego de palabras, deslumbrar a sus oyentes.
Lo extraordinario para Balder era despertar un día por efectos de un choque externo, y encontrarse dueño de una voluntad que le permitiera realizar sueños de vida heroica, sin vacilaciones. Deslumbrar a sus semejantes.
Bien hubiera querido realizarse, deslumbrar a sus prójimos, pero tamañas virtudes no se obtienen con un simple deseo en un minuto de entusiasmo baladí.
Si hubiera echado primero una ojeada en el parroquiano, se habría dado cuenta de que éste no era más que un gaucho cualquiera, un peón, y que era inútil deslumbrar con semejante profusión de muestras a quien sólo era capaz de comprar un pobre tirador de carpincho, de los más baratos.
Los jueces se dejaban deslumbrar por todo esto y además juzgaban vestidos, teniendo delante del alma, ojos, orejas y toda la masa del cuerpo que los envuelve.
La niña era ambiciosa y soñadora, con lo que está dicho que después de cumplidas las diez y ocho primaveras, prefirió el ser la esposa de un hombre pobre de fortuna que la amase con todo el amor del alma, ser la querida de un hombre opulento que por vanidad la estimase como valiosa joya. No quiso lucir percal y una flor en el peinado, sino vestir seda y terciopelo y deslumbrar con diadema de perlas y brillantes.
Porque acaba de llegar un teniente armado de todas las armas, el cual tiene tantos trajes como Juanito, más el uniforme, que a última hora se viste para deslumbrar a Agripina con todos aquellos cordones, bordaduras y cimeras...