devaneo


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  • sustantivo

Sinónimos para devaneo

delirio

Sinónimos

distracción

Ejemplos ?
No es hijo tal error de tu deseo, ni el vicio te arrastró, pues considera, dolido de tu insano devaneo, en ti hoy el mundo por la vez primera resplandecer virtud en el ateo.
Mas al tiempo veloz, que no reposa, el persuadirte a costa tuya dejo: cuando tan fea cuanto es hoy hermosa tu cara mires en el fiel espejo, sin esperanzas ya de ser esposa, dirás arrepentida: buen consejo me daba cuerda mi difunta tía, ¡y yo, necia de mí, no la creía!» Pero la interrumpía su sobrina diciendo: «Será acaso devaneo, mas la naturaleza no me inclina al amor, ni a los lazos de himeneo: deja que goce libertad divina que a toda costa conservar deseo: que viva deja, déjame que muera en el feliz estado de soltera.
Más de un año pasó don Jorge en esta tema, sin ser parte las veras con que Constanza excusaba su vista, no saliendo de su casa sino a misa, y esas veces acompañada de su marido, por quitarle el atrevimiento de hablarla, para que el precipitado mancebo se apartase de seguir su devaneo, cuando Teodosia, agravada de su tristeza, cayó en la cama de una peligrosa enfermedad, tanto que se llegó a tener muy poca esperanza de su vida.
Pero al Murciélago feo aunque saca su pitanza de la Iglesia, yo lo vi sostener con devaneo que ya no estaba en usanza creer en el Trimurtí; y otros al desprecio dan por fabuloso el Vedám.
Estoy tan amodorrido que muy mal te conozco ya, Pascual. — Tu cordojo y tu llanteo me pone gran azedía, que toda tu mancebía has gastado en devaneo.
No sentía dolor, sino sólo los comienzos del frío y peso en las extremidades, la inercia, que pronto sería reemplazada por el devaneo de la fiebre.
Elvira, al fin, alzó la cabeza, e hizo un gesto de negación, un solo gesto..., pero tan expresivo y trágico, que el madrugador Tenorio se desvió, viendo allí un dolor grande, algo terrible, sin duda, una historia seria, distinta de aquel dulce y ligero devaneo que iniciaba.
Es beso de una niña que no sabe, Por tierna edad, la fuerza del deseo. Que sólo busca por placer suave, No conociendo amor ni devaneo, La flor, la cinta, el ave.
No me permite un devaneo con una cursi; aun dentro de la buena sociedad (la conoce ya al dedillo; no sé cómo se las ha arreglado), no tolera sino a la media docena de señoras chic..., que, como sabes, ¡están ya muy défraîchies!
HISTORIETA Esta es la historia de un hombre primavera que parecía una flor, pero ÁRBOL era. En el amplio invernadero se escuchaba el devaneo de su taconeo… Corría, reía, sonreía; miraba, soñaba y resoñaba.
¿Sus lazos terrenales se desatan? ¿Se acuerda del humano devaneo, o todos sus recuerdos arrebatan las soporosas ondas del Leteo? ¿Está por dicha con la eterna unida esta rápida vida que se acaba?
Huérfano y solo en mi desgracia intensa nadie mis quejas de dolor oyendo, esta terrible desventura inmensa en mi mismo dolor, se irá perdiendo, y yo mismo, de mí tendré vergüenza, y de mi propia maldición huyendo, se hará terrible mi agonía intensa, tan solo yo, su convulsión oyendo: Que era su amor la luz de mi sentido, la estrella que alumbraba mi esperanza, el deleite inefable prometido, la primera emoción de venturanza, el premio a mis afanes prometido, el goce de mis horas de bonanza, el néctar que embargaba mi sentido, la ilusión que alentaba mi esperanza; La ilusión precisa de mi vida, el colmo del amor y del deseo, el bálsamo sagrado de mi herida, la realidad feliz del devaneo...