diabólico


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  • adjetivo

Sinónimos para diabólico

Ejemplos ?
-respondió-. En los de origen diabólico, no: en los de un orden natural, sí. -Y sin que el diablo tenga en ellos parte, ¿no podrían ser la obra de un poder sobrenatural?
vosotros, los que amasáis riquezas fabricando el demoníaco brebaje, paz. A vosotros, los que lucráis y gozáis de la vida comerciando con el diabólico veneno, paz.
No hay sólo concupiscencia en la carne: la hay en el espíritu. Y si hay espiritualismo divino, no deja de haberle diabólico, y más común y frecuente por desgracia.
¿Quién le dijo o le pudo inspirar, sino el espíritu diabólico, tan vana y manifiesta mentira como la de que a los demonios, que prohiben adorar los Hebreos, los cristianos antes lo reverencian que aborrecen?
Morir ahora sin más espinas de coronas; me crucifico. Narciso diabólico me vuelvo, muero tranquilo porque en mí mueren las imágenes que se me asemejaban: me suicido.
El nunca habló de amor, pero se veía en su lenguaje, en sus maneras, en los insinuantes tonos de su voz, en la suavidad de su sonrisa, y cuando comprobó que había tenido éxito en infundir en ella sentimientos favorables, una mueca del más diabólico significado apareció por un instante, y murió luego en su oscuro semblante.
En fin, éstos, no sólo los que antes la Pasión y después de la resurrección le vieron y oyeron, sino también los que después de la muerte de éstos les sucedieron entre horribles persecuciones, y varios tormentos y muertes de innumerables mártires, predicaron en todo el mundo el Evangelio, confirmándolo el Señor con señales y prodigios, y con varias virtudes y dones del Espíritu Santo; de forma, que los pueblos de la gentilidad, creyendo en Aquel que por su redención quiso morir crucificado con amor y caridad cristiana, reverenciaban la sangre de los mártires, que ellos mismos con furor diabólico habían perseguido y derramado.
Así Don Pedro de Montes de Oca no podía alzar bandera ni usar de esa comisión en manera alguna, pues, además, había un teniente que se entendía en la saca de mitayos. Contraviniendo todo lo ordenado, Don Pedro Montes de Oca, con ánimo diabólico, determinó cogerle preso al Cacique.
Todos tenían el mismo diabólico defecto: conectaban la alarma durante el día, y no la conectaban durante la noche; y si la conectaba uno mismo, ellos se encargaban de desconectarla en el momento en que volvía uno la espalda.
Al día siguiente, mientras Clara preparaba el desayuno, fue a su lado y empezó a leer diversos pasajes de libros místicos, hasta que Clara dijo: ?Pero, mi querido Nataniel, ¿y si yo te considerase a ti como el principio diabólico que actúa contra mi café?
Si dura más el tropel, no amanecerá mañana un cristal en la ventana, ni una hoja en el vergel. VII San Antón, no soy tu devoto, si no le pones luego coto a este diabólico alboroto.
-Pues mira: yo -contestaba Romana, acariciando al angelito menor- te trocaba la suerte. Si me das este muñeco, ¡quieto, diabólico!, te entrego las mil pesetas en un billete.