ecuestre


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  • adjetivo

Sinónimos para ecuestre

caballar

Sinónimos para ecuestre

hípico

Sinónimos

Ejemplos ?
Sí este honor vale algo, herede la dignidad ecuestre de mis antiguos ascendientes, y no la conquiste en el tumulto de los campos de batalla.
En abriendo la puerta y entrando a la ecuestre imagen, la sigue como arrastrado; y, separándose de sus camaradas, se coloca junto a ella, cerca a una columna.
Y dando instrucciones a los primeros, les encargaba que sujetaran los caballos y no promoviesen confusión entre la muchedumbre: —Que nadie, confiando en su pericia ecuestre o en su valor, quiera luchar solo y fuera de las filas con los teucros; que asimismo nadie retroceda, pues con mayor facilidad seríais vencidos.
Cinco meses después, en 1738, celebrábase en Lima con solemne pompa y espléndidos festejos la colocación sobre el arco del Puente de la estatua ecuestre de Felipe V.
¡Y tú, Pílades, el más seguro de mis amigos, quema el entablamento de estas murallas! MENELAO ¡Oh tierra de los dánaos fundadores de Argos ecuestre!
Tiene sus planos y sus órbitas. La metáfora une dos mundos antagónicos por medio de un salto ecuestre que da la imaginación. El cinematográfico Jean Epstein dice que "es un teorema en que se salta sin interrnediario desde la hipótesis a la conclusión".
La originalidad de don Luis de Góngora, aparte de la puramente gramatical, está en su método de cazar las imágenes, que estudió utilizando sus dramáticos antagónicos por medio de un salto ecuestre que da el mito, estudia las bellas concepciones de los pueblos clásicos y, huyendo de las montañas y de sus visiones lumínicas, se sienta a las orillas del mar, donde el viento le corre.
El Senado había disminuído por la crueldad asesina de Tarquinio, y la preocupación siguiente de Bruto fue la de fortalecer su influencia mediante la selección de algunos de los principales hombres del orden ecuestre para llenar las vacantes; por este medio lo restauró a su antiguo número de trescientos.
Es dudoso qué bando tuvo más pérdidas, pero se extendió el rumor de que fue el romano, pues habían perdido algunos del rango ecuestre y algunos tribunos militares, además de un general y de, lo que era señal del desastre, quedar herido el propio cónsul.
Después que la paz fue así restablecida, los romanos recompensaron el valor sin precedentes mostrado por una mujer con un honor sin precedentes, a saber, una estatua ecuestre.
Un representante del pueblo propuso asignar una parte de los fondos de socorro para los heridos de Febrero a los guardias municipales, únicos que en aquellos días habían merecido bien de la patria. Otro quería que se decretase levantar una estatua ecuestre al duque de Orleáns en la plaza Carrousel.
Lo menos que valía el jamelgo era doble suma, y era mucha bellaquería venirle con regateos a santo batallador y tan entendido en materia ecuestre, como que nadie lo ha visto pintado a pie, sino sobre arrogantísimo corcel y con mandoble o bandera en mano.