enmarañado


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  • adjetivo

Sinónimos para enmarañado

Ejemplos ?
El desigual murmullo campesino del bosque espeso, su raudal vecino ensordecía el rápido Garona hirviendo sin cesar allá en la hondura, y su rugiente voz lanzando osado del monte enmarañado por la frondosa y lóbrega espesura.
El fauno, enmarañado en grandes verdes hojas ribereñas, pregusta los placeres reales que ha de darle la virgen, tan inspiradora de amor, en su humilde lloro.
A par que se iba cerrando pag.270 su enmarañado tejido, el tallo a la flor asido iba creciendo a la par, y del ameno follaje la flor colgada en el centro del arco quedaba dentro entre uno y otro pilar.
También propicio allí respeta el cielo la siempre verde rama con que al valor coronas; también allí la florecida vega, el bosque enmarañado, el sesgo río, colores mil a tus pinceles brindan; y Céfiro revuela entre las rosas; y fúlgidas estrellas tachonan la carroza de la noche; y el rey del cielo entre cortinas bellas de nacaradas nubes se levanta; y la avecilla en no aprendidos tonos con dulce pico endechas de amor canta.
Mas ahora, al enterarme de que su verdadero sentir estaba enmarañado en cierta herejía, a juzgar por lo que se me ha dicho, me apresuré a personarme de nuevo entre vosotros.
Ustedes tienen la sensibilidad encallecida, expuesta al roce de todos los sucesos del siglo en su atropellada marcha; el alma rendida de vagar por un espacio enmarañado y de atmósfera deletérea, y las ideas revolviéndose en una órbita insegura y desequilibrada, que no les permite encariñarse con un objeto sin que otro nuevo venga a borrar su huella.
Encomendóles también el infante su población; y como para labrar algunas tierras pusiesen fuego al enmarañado bosque que las cubría, duró el incendio siete años.
Sus ojos eran oblicuos, las mejillas y la barba salientes, crespo y enmarañado el pelo, rechoncho y pequeño el cuerpo, aunque de titánica pujanza, y el genio intranquilo, mofador y orgulloso.
Uno vivo, primero, d’aquel cuento tomábamos, y en esto sin fatiga era cumplido luego nuestro intento; al pie del cual un hilo untado en liga atando, le soltábamos al punto que via volar aquella banda amiga; apenas era suelto cuando junto estaba con los otros y mesclado, secutando el efeto de su asunto: a cuantos era el hilo enmarañado por alas o por pies o por cabeza, todos venian al suelo mal su grado.
El rostro acezado, vuelto hacia el cielo, parecía burlarse; bajo el labio superior enarcado asomaban unos dientes pequeños y prietos; las pupilas opacas de los ojos entreabiertos apenas se diferenciaban de los glóbulos oscurecidos; el cabello enmarañado, salpicado de pompas de espuma, se espareía por el suelo, descubriendo la frente lisa con la línea lilácea de la cicatriz; la nariz, fina, trazaba en relieve una neta raya blancuzca entre las mejillas hundidas.
La vista aplico por unas tenaces hiedras que hacían maridaje con los sauces, y lentamente movían cuantos verdes corazones, cuando el viento los irrita, temerosamente laten, vistosamente palpitan. Una hermosa cazadora era la que discurría lo enmarañado del bosque, tan bella, tan peregrina...
En vano porfía Inés con amenazas y ruegos; cuanto más ella importuna está Martínez severo. Abrazada a sus rodillas, enmarañado el cabello, la hermosa niña lloraba prosternada por el suelo.