entreabrir

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Sinónimos para entreabrir

entornar

Sinónimos

Ejemplos ?
El sueño, hijo de la tumba, levanta a esta voz la frente, entreabre los soñolientos ojos y agita sus noventa manos, en cada una de las cuales tiene una copa llena hasta los bordes de un licor soporífero.
l sol apenas entreabre con sus dedos de oro la cortina rosada de los vapores matutinos, cuando ya por el agujero abierto en el techo de paja del rancho, una columnita de humo azul desenrosca lentamente sus graciosas espirales.
Lo mismo habría citado chino o groenlandés si hubiese conocido estas dos lenguas, pues se encontraba en una de esas crisis en que el alma entera muestra indistintamente lo que encierra, como el océano que en las tempestades se entreabre desde las algas de su orilla hasta la arena de sus abismos.
Sucede algo espantoso; se yerguen y enfurruñan cual gatos acosados, y entreabre sus omóplatos el berrinche rabioso que infla sus pantalones con frunces ahuecados.
Parece alzarse junto del lago azul, en noche quieta, subir por el espacio, y desgranarse al tocar el cristal de la ventana que entreabre la novia del poeta...
En medio de su frenético quehacer, entreabre largos paréntesis en lugares como Grazalema (Cádiz), Formentor (Mallorca), La Palma (Islas Canarias), Sierra de Guadarrama (Madrid) o L'Escala (Costa Brava), donde pinta, investiga, escribe novelas y poemas o simplemente convalece.
La pintura como las demás representaciones de las series de la capilla, está enmarcada simulando un friso de mármol tallado y como si tuviera incrustaciones de piedras semipreciosas y lapislázuli, evitando con este sistema figurado, la realización con materiales auténticos que resultarían mucho más costosos. El cadáver envuelto en las vendas, entreabre los ojos, mientras los presentes manifiestan su estupor.
Las olfatea al pasar; se para, entreabre la boca, alza el labio superior, mostrando la encía y los dientes, aspira con fuerza el aire, gruñe, agacha la cabeza y con la mano y el aspa, obliga a levantarse una borrega que le gustó.
El General Pues… no lo sé. El Rey (Que ha bajado a la habitación y entreabre las cortinas que cubren la puerta de la alcoba.) (¡Qué veo!
Eugenia, da ánimos al coraje de mi jodedor; oprime sus flancos, entreabre sus nalgas; ahora ya sabes el arte de reanimar los deseos vacilantes...
La eterna desposada Cede al blando alentar que hincha y entreabre Los poros mil de su robusta entraña, Y hombres, plantas y brutos, Y hasta el metal, y hasta la piedra, sienten Su vida duplicarse Con el olear de la existencia nueva; Y del halago de su madre ansiosos, Van a beber del néctar de sus pechos La irrestañable vena.