envilecer


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  • verbo

Sinónimos para envilecer

degradar

corromper

Sinónimos

Ejemplos ?
Porque extinguir esta curiosidad, esta noble osadía del entendimiento, que le hace arrostrar los arcanos de la naturaleza, los enigmas del porvenir, no es posible, sin hacerlo al mismo tiempo, incapaz de todo lo grande, insensible a todo lo que es bello, generoso, sublime, santo; sin emponzoñar las fuentes de la moral; sin afear y envilecer la religión misma.
Pero como Curval le indicó que era tarde y que tenía un proyecto de diversión que comunicarle en las orgías, para el cual necesitaría toda su cabeza y todo su semen, rogaron a la Duelos que expusiera el quinto relato con el que debía terminar su velada, y ella prosiguió en esta forma: Entre el número de esa gente extraordinaria —dijo la hermosa mujer—, cuya manía consiste en hacerse envilecer y degradar, había cierto presidente de la cámara del tesoro llamado Foucolet.
En nuestra cámara de diputados y de senadores, hay sujetos acusados de usura y homicidio, bandidos vendidos a empresas extranjeras, individuos de una ignorancia tan crasa, que el parlamentarismo resulta aquí la comedia más grotesca que haya podido envilecer a un país.
8¿Quién decretó esto sobre Tiro la coronada, cuyos negociantes eran príncipes, cuyos mercaderes eran los nobles de la tierra? 9 Jehová de los ejércitos lo decretó, para envilecer la soberbia de toda gloria; y para abatir todos los ilustres de la tierra.
Aun las pocas fábricas españolas no recibirán perjuicios por una concurrencia que no logrará envilecer el valor de sus artefactos.
¿Cómo te has atrevido a envilecer tu alma, después de haber sido educada en el Santo de los Santos, y de haber recibido de manos de un ángel tu alimento?
Pero estos orgullosos y frívolos declamadores van por todas partes armados de sus funestas paradojas, socavando los cimientos de la fe, debilitando la virtud y sonriendo desdeñosamente al escuchar las antiguas palabras de patria y religión; consagran su talento y su filosofía a destruir y a envilecer todo lo que hay de más sagrado en los hombres.
Mas la familiaridad con Casio le estragaba el amor que a César debía tener; porque si bien no estaba reconciliado con Casio, oía los consejos de sus amigos, que le instigaban diciéndole que no se dejase llevar de las caricias del tirano, ni envilecer y comprar de sus beneficios; que antes debía irse retirando de su familiaridad y trato, porque era cierto le honraba, no para premiar sus virtudes, sino antes para distraerlas y infamarlas.
mandar al presidente de Castilla y al de las Ordenes que traten con particular estimación a los señores de títulos cuando sus personas no lo desmerezcan mucho, porque por las consideraciones dichas conviene no dejarlos envilecer por ningún caso, sino conservarlos para balanza del otro poder, no mostrando de ninguna manera que se hace por este fin, sino solamente por renovar la estimación que se hace de esta dignidad en la parte que se pudiere; y en todas ocasiones le será a V.
Y me callo ya porque tampoco soy quien para abusar del tiempo que se me regala; porque, según Alfonso X el Sabio, el mucho hablar hace envilecer las palabras y porque, para Cervantes, siempre Cervantes, no hay razonamiento que, aunque sea bueno, siendo largo lo parezca.
En todo lugar y tiempo, sea cualquiera el nombre ostentado por el gobierno, sean cualesquiera su origen y organización, su función esencial vemos que es siempre la de oprimir y explotar a las masas, la de defender a los opresores y a los acaparadores; sus órganos principales, característicos, indispensables, son el gendarme y el recaudador de contribuciones, el soldado y el carcelero, a quienes se unen indefectiblemente el tratante de mentiras, cura o maestro, pagados y protegidos por el gobierno para envilecer las inteligencias y hacerlas dóciles al yugo.
En general, su obra está impregnada de un gran pesimismo; aprendió de Jean Giraudoux a mezclar la poesía con la observación moral, y el tema en que insiste su teatro es la oposición irreductible entre un ser que representa la pureza, o más bien la aspiración a la pureza, o la juventud intransigente, arisca e intacta pese a sus lacras, y la sociedad hipócrita y corrompida que acepta las componendas más degradantes, cuando no es ella misma la que las impone, ya que es el medio social el que quiere envilecer.
Según Nachman Ben-Yehuda, siempre ha existido la tendencia entre los historiadores judíos a envilecer la rendición de Josefo frente a los romanos y su posterior romanización, así como a elevar la historia de Masada hasta cotas heroicas que sugirieran un paralelo histórico con la formación del actual Israel.
Debido a que Hécate ya había sido muy difamada a finales del periodo romano, a los cristianos de la época les resultó fácil envilecer su imagen.