espacioso

(redireccionado de espaciosa)
También se encuentra en: Diccionario.
  • all
  • adjetivo

Sinónimos para espacioso

Sinónimos para espacioso

Ejemplos ?
-Perdone usted, señora: la casa de una persona acomodada de aldea es más espaciosa, y hasta más cómoda, que la mejor de la ciudad.
Así en torno a Zerbín va haciendo plaza ancha, espaciosa, despejada y bella; de suerte que un corcel Zerbín sujete de los muchos que van ya sin jinete.
Era la sala grande y espaciosa, y a dos pasos se quedó el acompañamiento y se adelantó Isabela; y como quedó sola, pareció lo mismo que parece la estrella, o exalación, que por la región del fuego en serena y sosegada noche, suele moverse, o bien ansí como rayo del sol, que al salir del día, por entre dos montañas se descubre.
Sólo ella lo podía decir; y ella se alejaba a todo volteo de automóvil; ni aun volvió, para mirarle, el rostro antes de perderse en el remate de la vía espaciosa.
La pieza en que entraron era una sala espaciosa y abovedada, probablemente el gineceo de algún antiguo harem, a juzgar por las ventanas guarnecidas de fuertes celosías.
Con ser que la sala era espaciosa, el Cura se vio y se deseó para acomodar aquel muchacherío, sin revolver las hembras con los machos, ni los de siete años con los de quince o dieciséis.
Y juntos como hermanos, están otros pabellones más: el de Bolivia, la hija de Bolívar, con sus cuatro torres graciosas de cúpula dorada, lleno de cuarzos de mineral riquísimo, de restos del hombre salvaje y los animales como montes que hubo antes en América, y de hojas de coca, que dan fuerza al cansado para seguir andando: el del Ecuador, que es un templo inca, con dibujos y adornos como los que los indios de antes ponían en los templos del Sol, y adentro los metales y cacaos famosos, y tejidos y bordados de mucha finura, en mostradores de cristal y de oro: el pabellón de Venezuela, con su fachada como de catedral, y en la sala espaciosa tanta muestra de café...
Había algo de lúgubre en su espaciosa frente; y bajo sus pobladas y unidas cejas, relampagueaban unos ojos de expresión, a la vez burlona y triste, que fijaban en la puerta la mirada del que espera.
Oh libertad preciosa, no comparada al oro, ni al bien mayor de la espaciosa tierra, más rica y más gozosa que el precioso tesoro que el mar del sur entre su nácar cierra con armas, sangre y guerra, con las vidas y famas, conquistado en el mundo; paz dulce, amor profundo, que el mar apartas y a tu bien nos llamas; en ti sola se anida oro, tesoro, paz, bien, gloria y vida!
Por la puerta de hierro se veía una espaciosa plazoleta con una bella fuente en el centro, las estatuas a los lados de las cuatro estaciones, árboles seculares por cuyos troncos trepaba verde hiedra y una infinidad de flores de puros matices, admirablemente combinados, entre las que descollaba un hermoso rosal cuajado de capullos y con una sola rosa completamente abierta.
Una vez pensado esto, saltó, no sin alguna dificultad, la tapia; se dirigió al pabellón y, abriendo del todo la ventana, penetró resueltamente en la habitación. Esta no era muy espaciosa y no tenía más muebles que una mesa y un diván.
Nos quedaremos con él. Y se acercaron los criados vestidos de gala y transportaron el abeto a una hermosa y espaciosa sala. De todas las paredes colgaban cuadros, y junto a la gran estufa de azulejos había grandes jarrones chinos con leones en las tapas; había también mecedoras, sofás de seda, grandes mesas cubiertas de libros ilustrados y juguetes, que a buen seguro valdrían cien veces cien escudos; por lo menos eso decían los niños.