geniecillo

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Sinónimos para geniecillo

duende

Ejemplos ?
La pintura puramente decorativa se compone de motivos geométricos, de follaje y avecillas y geniecillos recordando a menudo las decoraciones pompeyanas del mejor gusto.
En lo alto, están rematadas por geniecillos de piedra con flores, aunque anteriormente estaban adornadas por las esculturas de Palas y Pomona, que ya estuvieron en la Fuente de Hércules e Hidra del Jardín de la Isla y que hoy están en el Museo del Prado.;Embarcadero Posee un embarcadero fortificado (mandado crear por Carlos IV), muy usado durante las estancias de los Reyes en Aranjuez, en las que organizaban paseos por el Tajo a bordo de lujosas falúas.
Filigranas de la creación, caladas y alicatadas por el buril de los gnomos o geniecillos de las cavernas subterráneas, se me figuraban todos estos minerales, y así los alababa con sumo calor, haciendo sonreírse a Federico Bruck.
¿Recordáis, fabulosos geniecillos, aquel pálido niño, que corría vuestras lomas cubiertas de tomillos, probando en vuestros toscos caramillos su mal seguro aliento?
Apolo esta sobre un peñasco con una corona de laurel y tocando la lira sentado sobre la serpiente Pitón que expulsa un gran chorro vertical de 23 metros de alto, en frente esta Minerva arrodillada sobre la ignorancia. En el resto de estanques hay geniecillos jugando con dragones que sueltan también chorros de agua.
En la última pila esta la Fuente de Amphítrite donde aparece montada en una carroza de concha tirada por delfines que expulsan un gran chorro vertical y rodeada de geniecillos y númenes.
Andrómeda medio desnuda, aparece fuertemente encadenada a las rocas. Unos geniecillos intentan liberarla. En un plano inferior, Perseo acuchilla al monstruo, mientras le enseña la cabeza de Medusa para inmovilizarle.
En la base del peñasco se encuentran cuatro númenes de río que vierten agua desde sus ánforas, dos ancianos que representan al río Duero y al Ebro y dos ninfas que representan al Guadiana y al Pisuerga. Alrededor de la roca hay geniecillos montados sobre delfines que expulsan agua por la boca.
A su alrededor varios niños o geniecillos con guirnaldas de flores, y entre ellos, un canastillo con frutas del cual se eleva un surtidor, rodeado en su base por otros muchos semejando un haz de trigo.
A los lados dos geniecillos montados sobre caballos marinos escoltan a Neptuno expuun chorro cada uno de menor altura que el central.
El interior de la planta noble posee una decoración suntuosa; techos dorados y policromados que tienen en el centro plafones en relieve y rodeándolos un amplio enmarcado de molduras y artesonados, destacan dos pinturas, al parecer al óleo, con figuras alegóricas femeninas, geniecillos alados y motivos vegetales de excelente escuela pictórica.
En Cantabria la tradición los describe como geniecillos traviesos y ladinos, de aspecto diminuto, cuerpo orondo y cara pérfida, montados siempre en plomizas nubes.
os geniecillos dominicales es una novela del escritor peruano Julio Ramón Ribeyro publicada en 1965 y que fue premiada en un concurso auspiciado por el diario Expreso de Lima.
Conforman, junto con el doctor Rostalínez, un círculo intelectual, con ínfulas de realizar una revolución cultural en el país, pero que apenas concreta la edición de una menguada revista, cuyo nombre sugiere Ludo: Prisma. Ellos son los “geniecillos” universitarios, que dan título a la novela.
Elmore, Peter:, Volumen 3. Fondo Editorial PUCP, 2002 - 254 páginas. Ribeyro, Julio Ramón: Los geniecillos dominicales. Lima, PEISA, 2001.