gloriar

(redireccionado de glorían)
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Sinónimos para gloriar

Ejemplos ?
Pero con esto, sobre todo, poseen los corazones de los hombres, de lo cual principalmente se glorían cuando se transfiguran en ángeles de luz.
Ni aún a Pinto, o Zegers, tales como son, puede ocultarse esta reflexión; y por tanto es de presumir que con este esfuerzo de sagacidad se glorían de arrancar de la Inglaterra el reconocimiento que tan indignamente ha hecho el primero perder a Chile; pero puede aplicárseles lo que doña Ana me contaba había dicho el Padre Ignacio García a la hermana Ignacia: “ni tú eres tan hábil que puedas engañarme, ni yo tan zonzo que me deje engañar de ti; mira el alma que pensaba engañarme”.
Está claro que, en estos casos, la reputación social del misionero depende de mostrarse docto e instruido, y más si se trata de pueblos que se glorían de progreso y cultura; sería muy poco decoroso quedar entonces los maestros de la verdad a la zaga de los ministros del error.
Por orgullo se glorían vanísimamente, como si fueran los únicos poseedores de la ciencia, y dicen, altaneros e infatuados: "No somos como los demás hombres"; y para no ser comparados con los demás, abrazan y sueñan todo género de novedades, por muy absurdas que sean.
¿Pero, qué haremos con unos hombres que se glorían de que tuvieron tal ciudadano cual temen que no sea su ciudad, y si no temen, confiesan de buena fe que casi lo mismo que sucedió a Régulo pudo suceder a la ciudad, observando su culto y religión con tanta exactitud como él, y dejen de calumniar los tiempos cristianos?
No sólo los que están manifiestamente separados, sino también los que se glorían y precian del nombre cristiano y viven mal, pueden ser figurados en el segundo hijo de Noé, porque la pasión de Cristo, que fue significada con la desnudez de aquel hombre, la predican con su profesión, y con su perversa vida la desacreditan y deshonran.
«No hay santo fuera de ti, porque nadie lo es, ni llega a serlo sino por ti.» Finalmente, prosigue, «no queráis gloriaros y no queráis hablar palabras vanas y soberbias, ni salgan arrogancias de vuestra boca, porque Dios es el Señor de las ciencias, y nadie sabe lo que Él sabe, porque el que juzga que es algo, siendo nada, él mismo se alucina y engaña.» Esto, dice, hablando con los enemigos de la Ciudad de Dios, que pertenecen a la Babilonia., que presumen de su virtud y se glorían en sí...
12 No nos encomendamos pues otra vez á vosotros, sino os damos ocasión de gloriaros por nosotros, para que tengáis qué responder contra los que se glorían en las apariencias, y no en el corazón.
Como en todos los períodos más borrascosos de la historia de la Iglesia, así también hoy el remedio fundamental, base de todos los demás remedios, es una sincera renovación de la vida privada y de la vida pública según los principios del Evangelio en todos aquellos que se glorían de pertenecer al redil de Cristo, para que sean realmente de esta manera la sal de la tierra que preserve a la sociedad humana de la total corrupción moral.
¿A los que quieren que entre sus oficios y solemnidades se celebren igualmente sus torpezas, o a aquellos que no permitieron que sus propias palabras se celebrasen en los oficios divinos, sino que todo aquello en que con verdad los elogian quieren que redunde y se enderece a honor y gloria de Aquel por quien son alabados? Porque en el Señor se glorían y alaban sus almas.
17 Lo que hablo, no lo hablo según el Señor, sino como en locura, con esta confianza de gloria. 18 Pues que muchos se glorían según la carne, también yo me gloriaré.
Por eso, a los que confían en el Señor les manifiesta su dulzura inspirándoles su caridad, para que con temor santo (no con el que expele de sí la caridad, sino con el que permanece para siempre), cuando se glorían, se gloríen, en el Señor.
Pero en esta lucha entablada por el poder de las tinieblas contra la idea misma de la Divinidad, esperamos confiadamente que colaborarán, además de todos los que se glorían del nombre cristiano, todos los que creen en Dios y adoran a Dios, los cuales son todavía la inmensa mayoría de los hombres.
12 Mas lo que hago, haré aún, para cortar la ocasión de aquellos que la desean, á fin de que en aquello que se glorían, sean hallados semejantes á nosotros.
Porque incluso en los mismos países católicos son demasiados los católicos que lo son casi de solo nombre; demasiados los que, si bien cumplen con mayor o menor fidelidad las prácticas más esenciales de la religión que se glorían de profesar, no se preocupan sin embargo, de conocerla mejor ni de adquirir una convicción más íntima y profunda, y menos aún de hacer que a la apariencia exterior de la religión corresponda el interno esplendor de una conciencia recta y pura, que siente y cumple todos sus deberes bajo la mirada de Dios.