grilletes


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Sinónimos para grilletes

Ejemplos ?
El hombre representado tras Assina, Nidintubel, fue derrotado en diciembre. En la misma inscripción, Darío escribe que Assina fue llevado hasta él con grilletes, y que él personalmente ejecutó al reo.
A veces ofrecía ser examinado desnudo y que probaran en él nuevos candados, grilletes, esposas o dispositivos fabricados por la gente del lugar.
Al grito de España católica responden los esbirros de la redención septembrina con solfa de garrotazos y contrapunto de grilletes y mordazas.
¡Liberador ceñido de grilletes, sin cuyo esfuerzo hasta hoy continuaría sin asas la extensión, vagarían acéfalos los clavos, antiguo, lento, colorado, el día, nuestros amados cascos, insepultos!
28 Gramema de mi corazón eliminado, coraza queda, impenetrable y lánguido; plomo de un soldado sin princesas ni guerras… En santa inquisición me mando hacer que mi cerebro sea una hoguera de interna plenitud en llamaradas donde la carne ceda a los fútiles grilletes que lo enredan a una balsa.
No permitáis que la nobleza de esta insustituible libertad desaparezca en los grilletes serviles del pecado y de la concupiscencia.
El que concibió la esperanza de detener en su curso, con cadenas de esclavo, el sagrado Helesponto, el Bósforo, corriente de un dios; que buscaba cambiar la manera de cruzar el estrecho y poniéndo­le grilletes forjados a martillo, abrió un inmenso camino a su inmenso ejército.
El crédito se convirtió en cuestión de vida o muerte para él y las concesiones al proletariado, las promesas hechas a éste, en otros tantos grilletes que era necesario romper.
Cuando los esclavos insurgentes triunfan, no tienen por costumbre pagar a sus antiguos amos el precio de las cadenas y grilletes que habían roto; los amos habitualmente se consideran afortunados si sus cabezas no son rotas también.
un nuevo cielo, un nuevo sol, distantes de los llantos que la mojan, de las cadenas que la marcan, de los grilletes que la apresan...
Y tirar los dados una vez o dos veces, es juego caballeresco pero no gana jamás quien con el Pecado juega en la secreta Casa de la Vergüenza.» No eran cosas de aire esas bufonadas que con tal júbilo retozaban para hombres con vidas en grilletes, cuyos pies jamás serían libres.
Un rato después, cuando sin duda trabajó su cerebro la suprema angustia de la jornada final, levantose de la banqueta como herido por un golpe eléctrico, arrojose al suelo con todo el peso de su cuerpo y de sus hierros y se echó a rodar como una peonza elástica de la puerta al altar y del altar a la puerta entre gruñidos y lúgubres choques de grilletes.