Ejemplos ?
Al contrario, guardamos un sincero respeto, casi equivalente a un temor reverencial, hacia las personas que en solitario entendieron y fueron capaces de dilucidar la interminable complejidad de los derechos de propiedad, y las relaciones de dependencia personal y comercial implicadas en su sistema.
Y lo mejor es que nadie nos puede ver: las criadas porque dicen que las guardamos; los señores porque los gastamos; los criados porque nos guardamos; los de fuera por el coram vobis de responso, y tienen razón, porque ver una de nosotras encaramada sobre unos chapines, muy alta y muy derecha, parecemos túmulo vivo.
Convinimos, no obstante, que, más que a brujos, nos parecíamos al "Grande Hojarasquín del Monte". Guardamos todo con gran cuidado y nos salimos a la calle a disimular.
A ritmo de tristeza, Poemas sin nombre, Materia vertiente, Sueños y antisueños, Juglaresas, Voces incesantes, Eróticas, Frente al mar, Poemas breves, Poemas en prosa, Anticipaciones, Aproximaciones, Poemario sin nombre, son los trece libros de su obra inédita, hoy atesorados en este libro que ya guardamos en los más amados espacios de nuestra biblioteca personal; esos lugares donde dormitan los poemas escritos por esas mujeres espléndidas que yacen en mi corazón, en mi piel y en mi mente: Sor Juana, Alfonsina Storni, Delmira Agustini, Juana de Ibarbourou, Concha Urquiza, Emma Godoy, Margarita Paz Paredes, Eugenia Vaz Ferreira, Carmen de la Fuente, Violeta Parra, María Elena Walsh.
Que no guardamos vuestros santos, nos reprocháis, curas, Aunque pertenecemos a vuestro gremio también nosotros... También para nosotros la búsqueda de oro y poder Representa el dominio del mal en el mundo.
—Ya ves lo que sobre esto pasa, mi querido Lisis; en las cosas en que nos hemos hecho hábiles, se fía de nosotros todo el mundo, los griegos, los bárbaros, los hombres, las mujeres, y nadie nos impide obrar como mejor nos parezca; y no sólo nos gobernamos a nosotros mismos, sino que gobernamos a los demás, y guardamos a la vez el uso y el provecho de todo lo que les pertenece.
LA VIEJA.-A quien espero es a ti, por Afrodita; y hasde venirte conmigo, lo quieras o no. EL JOVEN.-Pero es que hoy no nos ocupamos de las mayores de sesenta; las guardamos para después.
Dos veces vencidos en recia batalla, apenas guardamos seguros en esta ciudad las esperanzas de Italia; todavía están calientes con nuestra sangre las aguas del Tíber y las dilatadas campiñas blanquean nuestros huesos.
Cuando después de retirarnos de tu lado nos encontramos solos, tributamos los homenajes debidos a sus memorables acciones y palabras: delante de ti guardamos profundo silencio, relativamente a él.
Estremecidos de frío y cansancio, entramos a la casa de Lucio. —Despacio, che, no se despierten las viejas. —¿Y dónde guardamos esto? —Espérensen.
10 Mas en cuanto á nosotros, Jehová es nuestro Dios, y no le hemos dejado: y los sacerdotes que ministran á Jehová son los hijos de Aarón, y los Levitas en la obra; 11 Los cuales queman á Jehová los holocaustos cada mañana y cada tarde, y los perfumes aromáticos; y ponen los panes sobre la mesa limpia, y el candelero de oro con sus candilejas para que ardan cada tarde: porque nosotros guardamos la ordenanza de Jehová nuestro Dios; mas vosotros le habéis dejado.
¡Tan grande como impensada! Todos guardamos un silencio triste. Dos señoras ancianas, las dos vestidas de seda con noble severidad, interrogaban a un mismo tiempo y con la misma voz: -¿No hay esperanzas?