Ejemplos ?
23 Guardarás lo que tus labios pronunciaren; y harás, como prometiste á Jehová tu Dios, lo que de tu voluntad hablaste por tu boca.
6 Las palabras de Jehová, palabras limpias; Plata refinada en horno de tierra, Purificada siete veces. 7 Tú, Jehová, los guardarás; Guárdalos para siempre de aquesta generación.
18 La fiesta de los ázimos guardarás: siete días comerás por leudar, según te he mandado, en el tiempo del mes de Abib; porque en el mes de Abib saliste de Egipto.
6 Y el ángel de Jehová protestó al mismo Josué, diciendo: 7 Así dice Jehová de los ejércitos: Si anduvieres por mis caminos, y si guardares mi ordenanza, también tú gobernarás mi casa, también tú guardarás mis atrios, y entre estos que aquí están te daré plaza.
(Selah.) 6 Por esto orará á ti todo santo en el tiempo de poder hallarte: Ciertamente en la inundación de muchas aguas no llegarán éstas á él. 7 Tú eres mi refugio; me guardarás de angustia; Con cánticos de liberación me rodearás.
2 Abrid las puertas, y entrará la gente justa, guardadora de verdades. 3 Tú le guardarás en completa paz, cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti se ha confiado.
Siempre te tendrán a ti mi pelo, a ti mis cítaras, a ti nuestras, laurel, aljabas; Tú a los generales Lacios asistirás cuando su alegre voz 560 el Triunfo cante, y divisen los Capitolios las largas pompas; en los postes Augustos tú misma, fidelísisma guardiana, ante sus puertas estarás, y la encina central guardarás, y como mi cabeza es juvenil por sus intonsos cabellos, tú también perpetuos siempre lleva de la fronda los honores.' 565 Había acabado Peán: con sus recién hechas ramas la láurea asiente y, como una cabeza, pareció agitar su copa.
No me entregues a las tentaciones del seductor y a las emboscadas del enemigo, y líbrame de los peligros y de la astucia del cazador, porqui espero y confío en que guardarás mi virginidad intacta Señor y Dios mío.
Así que Dios nos libre de que creamos esto: «porque una vez murió Jesucristo por nuestros pecados, y habiendo resucitado de entre los muertos, ya no muere, ni la muerte tendrá más dominio sobre él, y nosotros, después de la resurrección, estaremos siempre con el Señor», a quien con confianza decimos ahora lo que nos advierte el real profeta: «Tú, Señor, nos guardarás y ampararás de esta generación para siempre.» Y me parece que muy al caso les conviene lo que sigue: «los impíos andan en circuito», no porque ha de venir a dar la vuelta su vida por los circuitos imaginarios que creen, sino porque es tal en la actualidad el camino errado que llevan, esto es, su falsa doctrina.
Porque habiendo ya dicho el mismo real profeta: «Tú, Señor, nos guardarás y ampararás de esta generación para siempre»; y habiendo después cargado la mano sobre aquellos en cuya insensata e impía doctrina no se halla para el alma libertad alguna ni bienaventuranza eterna, añade inmediatamente, «en círculo, dice, y alrededor andan los impíos»; como si le dijeran: ¿qué es lo que tú crees, sientes y entiendes?
Finalmente, este sabio concluye dicho libro en tales términos, que viene a decir: «Teme a Dios y guarda sus mandamientos, porque esto es ser un hombre cabal y perfecto, pues todo lo que pasa en la tierra, bueno o malo, lo pondrá Dios en tela de juicio, aun lo más despreciado.» ¿Qué pudo decirse más breve, más verdadero y más importante? Temerás, dice, a Dios, y guardarás sus mandamientos, porque esto es todo el hombre.
9 Y serte ha como una señal sobre tu mano, y como una memoria delante de tus ojos, para que la ley de Jehová esté en tu boca; por cuanto con mano fuerte te sacó Jehová de Egipto. 10 Por tanto, tú guardarás este rito en su tiempo de año en año.