Ejemplos ?
Por desgracia, eso significaba que algunas personas codiciosas / aburridos pudieron colarse en el Arca y hurgar en 1994... despertando Megatron!
Agustín retorna luego de un largo tiempo y, movido por nobles ideales, empezará a hurgar en los oscuros negocios familiares hasta dar con verdades que nunca imaginó encontrar, y que lo transformarán tan hondamente que llegará a enfrentar a su propia familia.
Aunque a Gunn seguía sin gustarle este aspecto, no le dijo nada a Illyria, ya que no quería hurgar más en los sentimientos de Illyria.
O sea que Peicovich vuelve al idioma conocido -o desconocido- del periodismo, las conversaciones o la técnica, para hurgar en él y mostrarlo con crueldad e ironía, con una intención tacita pero clara, con algún desencanto, con rasgos de humor y de paciencia.
Se dañan a sí mismos en sus intentos de deshacerse de los parásitos pellizcándose la piel, causándose lesiones en las que vuelven a hurgar impidiendo así su cura.
Una proyección rígida a modo de aleta sobre el dorso daba a Hemicyclapsis una cierta estabilidad al mover su cuerpo de un lado a otro, como los peces actuales, en una combinación de serpenteo y natación, para hurgar en los lechos fluviales o lacustres y ocasionalmente para levantarse un poco por encima de ellos.
A medida que se involucra con las historias y va transitando el amor y el desamor de los demás, sin darse cuenta empezará a hurgar en su pasado y en su propia historia de amor trunca.
En el capítulo I Aceval se excusó por la deficiencia de la Memoria en razón de no tener preparación para ello, del tiempo escaso para redactarla, de la desaparición de documentos del Archivo Nacional de Asunción durante la guerra, de no haberse podido enviar comisionados a hurgar en los archivos de España, y de que a su juicio Argentina nunca había discutido ni pretendido oficialmente derechos al Chaco Boreal hasta el Tratado de la Triple Alianza de 1865.
IV Podrá ser que me valgan: ansia firme de producir el bien de cualquier modo; más que afán ateniense de lucirme, furor de semidiós de hacerlo todo; más que la pretensión de redimirme, la de bruñir y honrar mi propio lodo; ¡y el fervor masculino, temerario de hurgar mi corazón, no el diccionario!… : V ¡Y me valieron ya!…gran llamarada me llenó de saber sin más estudio: templó mis fibras, afiló mi espada, con sólo cuatro gotas de preludio; y aunque las cuatro en si no valen nada, las dejo como están, no las repudio.
Los pasquinistas le pusieron entonces el cartel que sigue: Y como de costumbre, su excelencia no quiso dejar sin respuesta el pasquín, y mandó escribir debajo: Y se echó a examinar cuentas y a hurgar en la conducta de los que manejaban fondos, metiendo en la cárcel a todos los que resultaron con las manos sucias.
Como soy historiador moderno, me pongo a hurgar bajo la tierra, saco tales y cuales lápidas y fósiles, digo que unos garabatos que tienen las primeras dicen que si fue, que si vino, y que la forma y dimensiones que tienen los segundos prueban esto, lo otro o lo de más allá, y...
Mas como no quiero hurgar en viejas tristezas, en tristezas de viejo régimen -no más tristes que las del llamado nuevo- termino este prólogo escrito en el destierro, pero a la vista de mi España, diciendo con mi pobre Joaquín Monegro: «¡Pero...