irónico

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  • adjetivo

Sinónimos para irónico

Ejemplos ?
Los ojos le chispeaban, las palabras salían de su boca, sonantes, cortantes y chocantes, irónicas, altaneras, injuriosas, por el tono más que por sí misma, y don Cipriano comprendió que su amigo Benjamín estaba «algo divertido».
Qué torbellino de tormentos lentos saber que en otro ser te siembras y comprender que en el arado surco, tierras irónicas, se muere el árbol que te dio su fruto.
Del tirador, todo estrellado de monedas, asomaba la empuñadura de plata del cuchillo, encerrado en rica vaina, y con tanta plata, al fin, cargaba don Ruperto, en sus aperos y en su traje, que bien se podía creer que lo mismo había hecho él con ese metal, que el rey Midas con el oro. A las mil preguntas que le llovieron, al apearse, curiosas, admirativas, envidiosas, irónicas, contestaba...
¿No me permites hablar de la historia que leo diariamente en el fondo de tu corazón? En pláticas como éstas, alegres y chanceras, tiernas o irónicas, Sofía y Sara pasaron las horas de la velada.
María Josefa -¿no se llama así?- es una muchacha modosita, que será una buena mujer de su casa, y le hará a usted feliz. Asombrado Carlos, bajando instintivamente los ojos, no acertaba si estas razones eran fraternales o irónicas.
El cochero ignoraba la situación de tal calle; pero, como es costumbre del oficio, en lugar de preguntarme el camino echó a andar a la aventura, hasta que, dándome cuenta de lo que sucedía, le indiqué la ruta que había de seguir, no sin hacerle de paso algunas observaciones irónicas.
Hubieron frases irónicas en que se afirmaba contrariamente a la razón de justicia, de que la Conferencia de Río de Janeiro se había cimentado en la unidad panamericana, haciendo aspaviento de que el arreglo había sido promisor y se había logrado realizarlo bajo el signo de la solidaridad de América.
Recóndito sadismo que late en cada uno de nosotros, por más bondadosos y sacrificados que aparentemos ser al escuchar furtivamente las quejas de los iracundos o las risas sarcásticas, irónicas, burlescas, picaras o melancólicas del mundo, de este mundo hecho para gozar y no otro...
Hasta ahora el magisterio nacional y el público en general se han encontrado habituados a cambios aparentes que popularmente devienen en irónicas expresiones: “Nomás cambian los nombres” “en el fondo es lo mismo”, “la misma gata pero revolcada”.
Leíase esto con tanta claridad en sus ojos, en las frases irónicas y sutiles con que contestaron a la pregunta de su padre, que el viejo les dijo sonriendo con sonrisa entre burlona y triste: -Ya veo que eso no os conviene.
Con este trofeo hizo su entrada en los corredores, pero las miradas irónicas, las sonrisas y las palabras de doble sentido que le dirigían al pasar, le hicieron ver que el ardid era demasiado conocido y no engañaba a los ojos perspicaces de las vecinas.
Había dado en figurarme que las imágenes reflejadas en los espejos eran sombras, espectros y caricaturas morales de los disputadores vivos. Sus actitudes y movimientos, que reproducían las lunas, me parecían irónicas, lúgubres y mofadoras.