machete


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Sinónimos para machete

cuchillo

chuleta

Diccionario Manual de Sinónimos y Antónimos Vox © 2022 Larousse Editorial, S.L.

Sinónimos para machete

Ejemplos ?
Este balance impide la proliferación de la miseria y resta espacios a la marginación. Todo el mundo vive de su trabajo y levanta el brazo para coger machete y lampa sin perder orgullos ni dignidades.
Como sucede en las comunidades con tendencia igualitaria, hasta quienes alcanzan cierta comodidad material tienen apodos: La posible movilidad social resultante del esfuerzo y el trabajo, no impide la relación franca y abierta facilitada por esos identificadores particulares que son los apodos, allí están los borregos, latas, cauchos, colegas, chicama, pato, pavo, chanchitos, cántaro, chivos, gatos, pollitos, culebra, dañino, pavos, ranas, cachaco, bruja, coto, gringo, melan, duque, chepa, machete, burro blanco, tamalitos, Nadie se reciente ni disminuye si lo reconocen con ese distintivo.
El soldado, firme, no hizo un gesto. -No eras macho, ¡sarnoso!; ¡sacá el machete ahora!..., -y dos latigazos más envuelven la cara del culpado.
Pero "estos países se salvarán", como anunció Rivadavia el argentino, el que pecó de finura en tiempos crudos: al machete no le va vaina de seda, ni en el país que se ganó con lanzón, se puede echar el lanzón atrás, porque se enoja y se pone en la puerta del Congreso de Iturbide "a que le hagan emperador al rubio".
Pero, porque nuestro gobierno haya permitido sistemáticamente después de la guerra el triunfo de los criminales, la ocupación de la ciudad por la escoria del pueblo, la ostentación de riquezas mal habidas por una miríada de empleados españoles y sus cómplices cubanos, la conversión de la capital en una casa de inmoralidad, donde el filósofo y el héroe viven sin pan junto al magnífico ladrón de la metrópoli; porque el honrado campesino, arruinado por una guerra en apariencia inútil, retorna en silencio al arado que supo a su hora cambiar por el machete...
Tras él, el padre no ha oído un ruido, no ha visto un pájaro, no ha cruzado el abra una sola persona a anunciarle que al cruzar un alambrado, una gran desgracia... La cabeza al aire y sin machete, el padre va.
Era éste el real momento de solaz de los mensú, olvidándolo todo entre los anatemas de la lengua natal, sobrellevando con fatalismo indígena la suba siempre creciente de la provista, que alcanzaba entonces a cinco pesos por machete y ochenta centavos por kilo de galleta.
Mas al bajar el alambre de púa y pasar el cuerpo, su pie izquierdo resbaló sobre un trozo de corteza desprendida del poste, a tiempo que el machete se le escapaba de la mano.
Vean ustedes el fusil, la carabina de repetición y vean el estilo de este hombre pues, el fusil, el machete, el sable y la caballería; los últimos hombres de a caballo.
Sólo que tras el antebrazo, e inmediatamente por debajo del cinto, surgían de su camisa el puño y la mitad de la hoja del machete, pero el resto no se veía.
El hombre intentó mover la cabeza en vano. Echó una mirada de reojo a la empuñadura del machete, húmeda aún del sudor de su mano. Apreció mentalmente la extensión y la trayectoria del machete dentro de su vientre, y adquirió fría, matemática e inexorable, la seguridad de que acababa de llegar al término de su existencia.
Al día siguiente se fue al monte, esta vez con un machete, pues había concluido por comprender que tal utensilio le sería en el monte mucho más útil que el fusil.