madrugada


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Sinónimos para madrugada

amanecer

Diccionario Manual de Sinónimos y Antónimos Vox © 2022 Larousse Editorial, S.L.

Sinónimos para madrugada

Ejemplos ?
No es que pudiera compararse con el caliente estiércol de la cuadra, pero, a falta de otro refugio mejor, allí se estuvo un día entero con su noche, sin que cesara la lluvia. Por la madrugada salió afuera; estaba indignado con el tiempo.
Aquel día nos reunimos más temprano que de costumbre porque al separarnos de él la víspera por la noche, supimos que el barco había vuelto de Delos y convinimos que nos encontraríamos al día siguiente en el mismo sitio, lo más de madrugada que pudiéramos.
Así es esta calle en donde vivo, una calle como muchas, pero que tiene personalidá. Siéntela: Ruidos por la madrugada. Ruidos por la tarde.
Por la madrugada, todas las ventanas del sótano estaban heladas, recubiertas de las más hermosas flores que nuestro hombre pudiera soñar; sólo que ocultaban la estufa.
En una palabra: cumplimos todos nuestros preparativos al pie de la letra, y a las dos de la madrugada, diez minutos después de la ceremonia, me encontré en un coche cerrado con madame Lalande, valga decir, con la señora Simpson, dirigiéndonos velozmente hacia las afueras de la ciudad.
Yo ya no voy a sacrificarme más para que cuando sean lo que quieren, me paguen mal, como toda la pinche gente.— Y enfurecido salió de la casa dando iracundo portazo. Su padre lo llamó con energía, pero no regresó, sino borracho y hasta las tres de la madrugada.
—y entre el vórtice solemne de las sombras, sus siluetas se entremezclan con las oscuras e informes lejanías... El usado reloj, colocado sobre un desportillado armario, marca las cinco de la madrugada y estremece el silencio del cuartucho.
Cuando quedé vencido, justamente al marcar el reloj, según creo haberlo visto entre mi somnolencia, las dos de la madrugada, me dormí saboreando aún la exótica cena que había preparado esa noche mi madre para celebrar sus bodas de plata con mi padre.
Un drama frenético Bajo un alto cedro sentado en la piedra dibujo este cuadro pintando una hiedra. Mi padre me ha dicho muy de madrugada: -Dáselo a tu madre envuelto en franela.
Cerca de la madrugada, dos disparos de arma de fuego ponen en conmoción a los habitantes de un hotel vecino a la Gare Saint-Lazare, uno de esos establecimientos equívocos que ofrecen abrigo fácil a los conocimientos amorosos iniciados en plena calle.
Llovió aún toda la noche sobre el moribundo la lluvia blanca y sorda de los diluvios otoñales, hasta que a la madrugada Podeley quedó inmóvil para siempre en su tumba de agua.
Serían las tres de la madrugada; y la noble señora, aunque, en efecto, se sentía muy mal, continuaba a la cabecera de su enfermo huésped, desatendiendo los ruegos de la infatigable Angustias, quien, no sólo velaba también, sino que todavia no se había sentado en toda la noche.