maduro

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  • locución

Sinónimos para maduro

sazonado

Sinónimos

Antónimos

adulto

caerse de maduro

Sinónimos

  • ser anciano
  • comer el pan de los niños
  • ser viejo
  • peinar canas
  • andar con la barba por el suelo
Diccionario Manual de Sinónimos y Antónimos Vox © 2022 Larousse Editorial, S.L.

Sinónimos para maduro

Ejemplos ?
Acaeció que llegando a un lugar que llaman Almorox, al tiempo que cogían las uvas, un vendimiador le dio un racimo dellas en limosna, y como suelen ir los cestos maltratados y también porque la uva en aquel tiempo esta muy madura, desgranábasele el racimo en la mano; para echarlo en el fardel tornábase mosto, y lo que a él se llegaba.
Contenido onírico: Como segundo ejemplo para el estudio de la condensación en la elaboración onírica, comunicaré aquí el análisis parcial de otro sueño que debo a una señora, ya de edad madura, sometida a tratamiento psicoanalítico.
(Morena ya algo madura, fresca todavía, vestida de morado oscuro, y que empuña una escoba).- Yo, hermanas mías, más he perdido que ganado con los adelantos de la civilización.
Pero el Congreso Panamericano, que pudo ver lo que no siempre vio; que debió librar a las repúblicas de América de compromisos futuros de que no las libró; que debió estudiar las propuestas de la convocatoria por sus antecedentes políticos y locales, –la plétora fabril traída por el proteccionismo desordenado, –la necesidad del Partido Republicano de halagar a sus mantenedores proteccionistas, –la ligereza con que un prestidigitador político, poniéndole colorines de república a una idea imperial, podía lisonjear a la vez, como bandera de candidato, el interés de los productores ansiosos de vender y la conquista latente y poco menos que madura en la sangre nacional...
Su más precioso legado son sus Pensamientos y comentarios sobre la sabiduría de la vida, un libro lleno de genuino ingenio, profundo sentido y delicada sensibilidad, de razón madura y firme virilidad, y de interesantes vestigios del más vivo apasionamiento, además de ser, al mismo tiempo, un libro exquisito y de perfecta expresión; se trata, sin comparación, del mejor y el primero en su especie.
de agosto de 1918 (Fuente Vaqueros, Granada) A Fernando Marchesi Y la canción del agua Es una cosa eterna. Es la savia entrañable Que madura los campos.
—Encantado de conocerla. No sabe cómo me ha impresionado su belleza de mujer madura... Es como si un halo de misterio la rodeara...
Alguien me decía, hace unos meses atrás, que por qué no permitíamos que el sistema democrático –ese que llaman en Venezuela democrático–, madure, y yo le decía que, y aprovechando que he probado unos dulces de mango muy exquisitos aquí en La Habana, les ponía el ejemplo del mango, que en Venezuela se pierde porque no sabemos aprovecharlo, y le decía un mango madura cuando está verde, pero un mango podrido jamás va a madurar; de un mango podrido hay que rescatar su semilla y sembrarla, para que nazca una nueva planta.
Aspiramos a un ingreso más elevado y mejor distribuido, a un piso social que garantice acceso a más y mejores servicios y satisfactores esenciales, a una nueva relación política democrática y madura, a un basamento ético y moral acorde con nuestra compleja realidad.
Quitemos de nuestra mente los falsos axiomas alienantes que hasta ahora nos han regido y luchemos, no entre retrógradas barbaries, pero sí con la acción convincente y diáfana; con la palabra clarificadora por conseguir una sociedad plenamente madura y desprovista de falsedades y de calumnias, de envidias y de ambiciones insanas; de represiones y de odios.
Pues, señor, es el caso que, Dios sabe cómo, el leño de mi cuento fue a parar cierto día al taller de un viejo carpintero, cuyo nombre era maestro Antonio, pero al cual llamaba todo el mundo maestro Cereza, porque la punta de su nariz, siempre colorada y reluciente, parecía una cereza madura.
Las Cortes generales y extraordinarias de la Nación española, bien convencidas, después del más detenido examen y madura deliberación, de que las antiguas leyes fundamentales de esta Monarquía, acompañadas de las oportunas providencias y precauciones, que aseguren de un modo estable y permanente su entero cumplimiento, podrán llenar debidamente el grande objeto de promover la gloria, la prosperidad y el bien de toda la Nación, decretan la siguiente Constitución política para el buen gobierno y recta administración del Estado.