magullar

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  • verbo

Sinónimos para magullar

contusionar

Diccionario Manual de Sinónimos y Antónimos Vox © 2022 Larousse Editorial, S.L.
Ejemplos ?
Al regreso, bajando una cuesta, Vilhelm perdió el control del vehículo a causa de una piedra en el camino y chocaron de frente contra un árbol. Sofíe y Niels, que iban en el asiento trasero, quedaron algo magullados, al igual que Vilhelm.
Muchos de sus descensos acaban en espectaculares choques contra rocas, o cayendo por barrancos, quedando su vehículo destrozado y ellos magullados; en una ocasión, incluso el trineo acabó ardiendo en plena nieve.
Todo se le volvía zarandear al maestro de obra prima, encargarle pares y más pares, y últimamente docenas de pares, sin que, probados uno tras otro, advirtiesen algún alivio los pobres pies magullados y en tortura.
si todos estos pasajeros caminantes que a diario atraviesan estas huellas restauradas y se deleitan en su plaza remozada, son dichosos con su pasado en tránsito, gustosos magullados, alegres corrompidos felices desgraciados con su mundito a cuestas, gozosos de su estándar cultivado a lo way toda la vida.
Pellizca furiosamente a la prostituta por todo el cuerpo excepto los senos; la deja toda negra. 72. Le pellizca los senos, se los atormenta y los soba hasta dejárselos enteramente magullados. 73.
Al cabo de algunos minutos se oyó un recio estampido acompañado de algunas luces rojas y mayor cantidad de humo sofocante: ésta era la señal de que los fuegos habían concluido, y la gente se fue dispersando en diferentes direcciones, convencidos todos de que aquellos habían estado brillantes y que se habían divertido mucho, aunque se les hubiera podido probar lo contrario al hacerles pensar en el cansancio, los pies magullados, los vestidos rotos y tal cual quemadura que algunos llevaban.
Los dos hermanos, magullados, doloridos por la vida, alzaron a un mismo tiempo la mirada hacia el crucifijo, esperando no haberle hincado más adentro los clavos de manos y pies.
Quizá el más conocido sea el poema melancólico "Song of the Shirt (Canción de la camisa)", que apareció anónimamente en el número de Navidad de la revista Punch, 1843::Con dedos cansados y magullados:Con párpados pesados y enrojecidos,:Se sienta una mujer, en harapos poco femeninos,:Manejando aguja e hilo:¡Cose, cose, cose!:En la pobreza, el hambre y la suciedad,:Y aún, con una voz doliente:Canta la "Canción de la camisa."… Contribuyó a la revista Athenaeum, de James Silk Buckingham, durante el resto de su vida.