mahometano

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  • adjetivo

Sinónimos para mahometano

islámico

Diccionario Manual de Sinónimos y Antónimos Vox © 2022 Larousse Editorial, S.L.
Ejemplos ?
por medio de otros edictos y sentencias de los Reverendos inquisidores, nuestros predecesores, se les ordenó comparecer ante ellos, dentro de un período dado, y declarar, y manifestar las cosas que habían visto, sabido y oído decir de cualquier persona o personas, ya estuvieran vivas o muertas, que hubieran dicho o hecho algo contra la Santa Fe Católica; cultivado y observado la ley de Moisés o la secta mahometana...
Invadida la España por los pueblos septentrionales, hácia los años de 420 á 430 de la era cristiana desaparece el nombre y memoria de la Coruña; y el mismo silencio se observa en la irrupcion de la Coruña; y el mismo silencio se observa en la irrupcion mahometana ocurrida á principios del siglo VIII.
Hay allí un aduar de pastores y labriegos árabes, llamado «Medik», compuesto de algunas chozas, de un morabito o ermita mahometana y de un pozo de agua potable, con su brocal de piedra y su acetre de cobre, como los que figuran en algunas escenas bíblicas.
Por otra parte, se advierte a cada uno por este medio que no persuada ni induzca a otros cristianos co-religiosos que viven en Rusia para aceptar su fe o para convertir a su comunidad religiosa, bajo pena de incurrir en el castigo más severo de Nuestra ley. Esta prohibición no se aplica a las varias nacionalidades en las fronteras de Nuestro Imperio que practican la fe Mahometana.
En vista de semejante sacrilegio, y por consejo del señor Penitenciario, acabo de quemar tan impío testimonio de la perversidad mahometana.
Colonia en lo antiguo de verdaderos ciudadanos romanos, y no de libertos, como otras, mereció y obtuvo el título de patricia; cuando la invasión mahometana, no vinieron á poblarla rudos y plebeyos berberiscos, sino claros varones de pura sangre arábiga; los linajes más ilustres de Medina y de la Meca; los descendientes de los ansares, tabies y muadjires.
ahometanos NADA tiene la religión mahometana de voluptuosa y sensual: debo repetíroslo, ignorantes, e imbéciles, a quienes otros ignorantes han engañado haciéndoos creer este y otros muchos disparates.
Sus casas blanquísimas, todas ellas con azoteas, sus calles silenciosas, sus bosques de palmeras gigantes, más bien hablan de una ciudad mahometana que de una población europea, culta, inteligente y activa.
Hay en él rasgos simpáticos de la dignidad mahometana, sobre todo cuando insiste en lo estéril de los esfuerzos humanos para contrarrestar lo que está escrito.
De este modo, y hasta el final de su mandato, ordenó la plantación en Camarines de más de cuatro millones de moreras, mejoró las condiciones en las escuelas, reparó las fortificaciones de Manila y de otros puntos estratégicos -como Mindanao y Bisayas-, reorganizó el ejército, creó y apoyó a la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Manila, estableció el estanco del tabaco (1782), promovió la implantación del sistema de intendencias, introdujo el estanco de la pólvora (1786), organizó varias operaciones de conquista y pacificación de la región de los igorotes de Luzón y de las islas Batanes, y combatió duramente a la piratería malayo-mahometana, entre otras muchas actuaciones.
Aquel moro que promete con altivez mahometana en su oculto gabinete dar a una esquiva cristiana...
No le quedaba al reo sino poner su suerte en manos de Dios, y lo hizo por medio de la venerada Virgen de Guadalupe “la Extremeña”, una de las invocaciones más populares de España, milagrosamente descubierta en el siglo XIV en una cueva en las montañas de Extremadura, donde había permanecido escondida durante varios siglos desde la invasión mahometana.