majadero


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Sinónimos para majadero

Sinónimos para majadero

batihoja

Sinónimos

Ejemplos ?
¡Majadero de mí, que podría estar ahora en el Olimpo, mientras mi madrastra duerme la siesta, jugando con Hebe a la pizpirigaña y al salta tú, y no que ahora el diantre sabe lo que me aguarda!
Pero como la virtud es y debe ser también superior á la vanagloria, el virtuoso, no sólo debe serlo aun á trueque de ser pobre, sino á trueque de pasar por un solemne majadero.
Se declara por necio y grosero enfados encalabriado, al que en conversación se corta las uñas; y si a esto añade alguna ventosidad mal lograda, expelida por la boca, echada con solemnidad y mondándose los dientes, paseando y haciendo piernas, se libre ejecutoria de necio allí y majadero sin apelación.
y ella por los trece duros de viudedad que le dejo.» Y cuentan que cuando Correíta se fue a su casa y se lo contó todo, como es natural, a su mujer, a Emilia, esta exclamó: «Pero ¡tú eres un majadero, Pepe!
Pues mire usted: tendría que ver, por un lado. -Y por el otro, también. Conque no seas majadero y dame La Tertulia, que a falta de pan... -Ahí va La Tertulia .
Mas golpe me dió esta respuesta del brama, que todo cuanto primero me había dicho; y examinándome a mí propio, vi que efectivamente no quisiera yo ser feliz a trueque de ser un majadero.
Porque, vamos a ver, ese mamarracho de chocolatero que se pone ahí, detrás de esa vidriera, a darle al rollo majadero, para que le veamos, ese exhibicionista del trabajo, ¿qué es sino un vago?
El Arzobispo miró entonces de hito en hito al cocinero, con sonrisa entre enojada y burlona, y le dijo: -¡Pues engáñame tú también, majadero!
Caín, sin contestar a aquel majadero, que tan feliz se las prometía en teniendo un poco de Priorato en el cuerpo, se puso a pensar, que siempre se le estaba ocurriendo echar la cuenta de los años que él llevaba a la menor de las Contenciosas.
Es un excelente majadero este don Venancio el fastuoso, indiano retirado, almibaradísimo en el hablar, grotesco de andares y de modales, resplandeciente de joyas y febril por casarse con cualquiera.
Un arqueólogo de la localidad, don Senén Morquecho, los insultó en varios artículos de un periodiquito por esta libertad que con la historia se tomaban; pero el resto de la Prensa regional declaró que el tal don Senén era un majadero (como si esto no se supiese desde años hacía).
Pues ¿adónde irá el pobre caballero?... Digo que es un solemne majadero Todo aquel que pretende Vivir en este mundo sin su duende.