maldito


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Sinónimos para maldito

Sinónimos para maldito

Ejemplos ?
Los demonios, saliendo del profundo, juntáronse en tropel a descolgalle, y en sus hombros cargando el tronco inmundo, al infierno otra vez se abrieron calle, arrojando al espectro vagabundo el cuerpo vil en el maldito valle.
Como en una pesadilla lo veía al maldito teniente Benegas, rodeado de sus soldados, incitándolos a concluir la obra destructora con un asalto a la bayoneta.
Sin duda; pues te había de querer muchísimo esa mujer que viniera así en tu ayuda; y al tratarse de tu vida, maldito si andaba yo reparando si era o no mujer, hermana o querida.
Fui su primer y único hijo y tanto a ella como a mi nos hubiese gustado estar juntos pero este maldito sistema no me permitió eso.
-Pues echaos ese oro en el bolsillo. Y vamos a buscar un par de potros, que como en campo libre nos veamos, maldito si da el diablo con nosotros.
(me decía a cada instante.) ¡Entonces no hay remedio, me matan!..., pues ese maldito se ha empeñado en que ningunos ojos que vean su fisonomía vuelvan a ver cosa ninguna.» Estaba yo haciendo estas reflexiones, cuando se me presentó un hombre vestido de macareno con mucho lujo, y dándome un golpecito en el hombro y sonriéndose con suma gracia, me dijo: - Compadre, ¡yo soy Parrón!
Pero, ¿quién ha sido el imprudente que me ha traído a una casa ajena, teniendo yo la mía, y habiendo hospitales militares y civiles? ¡A mi no me gusta incomodar a nadie, ni deber favores, que maldito si merezco y quiero merecer!
Fascinadamente aterrorizado miré el arribo de muchos cuervos que al llegar, volaban a mi rededor y descargaban sus picos furiosos en mi contra; intentaban penetrar furibundos el capullo que me apresaba y que por fortuna, me protegía. Con graznidos estridentes repetían amenazadores cada vez más fuerte: —¡Has matado al venadito, maldito!
¡Has matado al venadito, maldito! ¡Has matado al venadito, maldito! ¡Has matado al venadito, maldito! — Cuando la luna se ocultó nuevamente entre las nubes, se vio bajar del oscurecido cielo una inmensa cantidad de ojos muy rojos.
Levanta, miserable, de la tierra »Y guia á la capilla »Do yace el cuerpo del maldito alcalde, »Que para tu sermon lo que alli veas »No te será por Dios párrafo en valde.» En vano el monge conjurar quisiera La aparicion con la palabra santa De oracion eficaz, inútil era Su esfuerzo y voluntad, ni una siquiera Pudo el triste arrancar de su garganta.
Por si salen a campaña curiosos o ministriles. Por lo demás, su disfraz maldito lo que le aflige. Sólo de su ropa y cara en todos lances se sirve, pues no le importa que nadie le conozca ni le mire por dondequiera que vaya, pase, espere, oiga o platique.
Y de pronto Taman, cuya exquisita educación no hacía esperar esta reacción de su parte, agarró un garrote, y levantándolo sobre la cabeza de Guillermo dijo: -¡Perro maldito!