maldito

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Sinónimos para maldito

Sinónimos para maldito

Ejemplos ?
-¡Me la pagarán! ¡Me la pagarán aquellos malditos! Roció con agua la cara de su mujer, que recobró el sentido, y le dijo: -Dame mis botas de siete leguas para que pueda atraparles.
Haciendo al principio roncha con tanta alianza y promesa, y a lo último con vileza juir y meterse en la concha... Queriéndonos entregar después de sacrificaos por esos mesmos aliaos que nos han hecho matar ¡Malditos sean...
49. Pero esa gente que no conoce la Ley son unos malditos.» 50. Les dice Nicodemo, que era uno de ellos, el que había ido anteriormente donde Jesús: 51.
-Bien quisiera; pero, la verdad, esta maldita corbata... estos malditos resortes, esta industria transpirenaica... ¡No sé por dónde metió la niña esta punta de acero!
Allí se veía a los reyes magos, el blanco, el indio y el negro, lujosamente ataviados, descendiendo de un cerro sobre el portal de Belén y seguidos de un perro que movía la cola, y al que le cantaba ño Pan-con-queso: «El perro de San Roque no tiene rabo, porque unos escribanos se lo han robado. ¡Mira, perrito!, cuídate de escribanos, que están malditos».
El mejor remedio que hallo, pues el de hasta aquí no aprovecha, armaré por de dentro a estos ratones malditos.” Luego busco prestada una ratonera, y con cortezas de queso que a los vecinos pedía, contino el gato estaba armado dentro del arca, lo cual era para mi singular auxilio; porque, puesto caso que yo no había menester muchas salsas para comer, todavía me holgaba con las cortezas del queso que de la ratonera sacaba, y sin esto no perdonaba el ratonar del bodigo.
Vuestra impiedad, vuestras herejías, vuestras blasfemias, vuestros crímenes horrendos, han traído sobre nuestra tierra las plagas del Señor. La justicia del Dios de la Federación os declarará malditos.
«¡Malditos maderos viejos!»...
– ¡Que el diablo te cuelgue con tus tripas, canalla charlatán y echador de cartas! ¡tus malditos encantamientos tienen la culpa! – ¿Cómo?
(Exaltado.) ¡Si mano de hierro necesita la plebe para que no se abalance sobre las personas honradas! ¡Malditos pelados! ¿Qué sería de los bienes de los ricos si no hubiera autoridad?
¡Atroz! -le gritaron los ecos. -¿Queréis callar, malditos vocingleros? -exclamó con coraje doña Berberisca-. Soy vuestra servidora -prosiguió, haciendo una cortesía a la francesa al caballero-, y si queréis seré vuestra esposa, y viviréis conmigo aquí como un bajá.
Los que nacen tenebrosos; los que son y serán larvas; los estorbos, los peligros, los contagios, los Satanes, los malditos, los que nunca,- nunca en seco, nunca siempre, nunca mismo, nunca nunca,- se podrán regenerar, no se auscultan en sus noches, no se lloran a si propios… se producen imperantes, satisfechos,- como normas, como moldes, como pernos, como pesas controlarias, como básicos puntales, y no sienten el deseo de lo sano y de lo puro ni siquiera un vil momento, ni siquiera un vil instante, de su arcano cerebral.