malvender


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  • verbo

Sinónimos para malvender

malbaratar

Sinónimos

Ejemplos ?
Como consecuencia de la postergación del inicio de la filmación los productores gastaron parte del dinero que habían reunido para ese fin en el rodaje de El viejo Hucha y para reponerlo debieron malvender anticipadamente los derechos de exhibición de La Guerra Gaucha para algunas zonas.
Pero los años pasaron y paralelamente al nuevo nacimiento de las denominaciones de origen, la venta se extendió a lo largo de la isla con el objetivo de dar salida a la cosecha de los campesinos que no tenían bodega propia y debían malvender la su producción.
Mientras, Balon Greyjoy se proclama Rey de las Islas del Hierro y del Norte y ofrece una alianza a Tywin Lannister, que este desdeña sin vacilar ya que tiene otros planes que no incluyen malvender la mitad del reino a estos nuevos traidores del trono de hierro.
Los judíos que decidieron no convertirse tuvieron que malvender sus bienes debido a que contaban con muy poco tiempo y tuvieron que aceptar las cantidades a veces ridículas que les ofrecieron en forma de bienes que pudieran llevarse porque la salida de oro y de plata del reino estaba prohibida –la posibilidad de llevarse letras de cambio no les fue de mucha ayuda porque los banqueros, italianos en su mayoría, les exigieron enormes intereses- También tuvieron graves dificultades para recuperar el dinero prestado a cristianos.
El descontento se extendió, pero Rosas pretendió resolver parte de los problemas financieros que le causaba el bloqueo exigiendo el pago de los cánones atrasados de los campos en enfiteusis; los estancieros, sin ingresos por el mismo bloqueo, debieron endeudarse o malvender sus ganados para pagar.
Así lo recogió el poeta Gaspar Aguilar, aunque exagera cuando menciona las «riquezas y tesoros», ya que la mayoría se vieron obligados a malvender los bienes que poseían y no se les permitió enajenar su ganado, su grano ni su aceite, que quedó en beneficio de los señores: Entre octubre de 1609 y enero de 1610 los moriscos fueron embarcados en las galeras reales y en buques particulares que tuvieron que costear los miembros más ricos de su comunidad.
Y diversos historiadores han subrayado que con medidas de este tipo, los tutores del rey intentaron equilibrar los deseos populares y las necesidades financieras de la Corona, aunque también contribuyeron a exacerbar aún más el odio del pueblo llano hacia los judíos, pues éstos últimos, al exigir el pago de los plazos de las deudas, obligaban frecuentemente a enajenar o malvender las propiedades.
Los judíos que decidieron no convertirse tuvieron que malvender sus bienes debido a que contaban con muy poco tiempo y tuvieron que aceptar las cantidades a veces ridículas que les ofrecieron en forma de bienes que pudieran llevarse porque la salida de oro y de plata del reino estaba prohibida ?la posibilidad de llevarse letras de cambio no les fue de mucha ayuda porque los banqueros, italianos en su mayoría, les exigieron enormes intereses? También tuvieron graves dificultades para recuperar el dinero prestado a cristianos.
En la década de 1950 Douglas, que vivía en Burbank, California, intentó continuar con su carrera cantando en un nightclub y viajando. Hubo algunos años en los que tuvo que recurrir a malvender sus posesiones en Los Ángeles para obtener recursos económicos.
Además Agustín Lara por aquel tiempo nunca había estado en Madrid, sorprendiendo el uso de expresiones y giros lingüísticos muy castizos y singulares como 'chulona', 'agasajo postinero', 'piropo retrechero' o 'armar la tremolina'. Referencias de compañeros del exilio citaban que Oropesa había tenido que incluso malvender su música para sobrevivir en México.
Tras malvender las últimas joyas de la Corona que aún conservaba, pasó sus últimos días en pobreza gentil, mantenido por una pequeña pensión a cargo de Enrique IV de Francia.
Pero su Grand Tour se saldó con un desfase presupuestario: había gastado demasiado, sus rentas en España menguaban, y para pagar las deudas tuvo que malvender más de ochenta piezas.
Le ofrecían setenta mil duros por aquella residencia magnífica, tan cercana a Madrid, al mismo tiempo recreativa y productiva, con sus arboledas umbrías y sus amplias labranzas, con su pinar interminable y sus elegantes serres. Setenta mil duros, era malvender; pero si no vendía, era la suspensión de pagos, la deshonra, la ruina del nombre y del crédito.