mancebo

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Sinónimos para mancebo

Sinónimos para mancebo

Ejemplos ?
El 19 de marzo de 1351, sus testamentarios vendieron todos sus heredamientos; a su hijo Garcilaso II de la Vega «el Joven», la mayor parte de sus propiedades desde Pie de Concha hasta el mar (de sur a norte) y desde Piedra Fita hasta Lobado (de oriente a occidente), que incluía a los Nueve Valles de Cantabria, Molledo, Polanco, Tagle, Villanueva de la Barca y Villa de Vega, y además otras heredades aisladas como ser Arenas, el castillo de Cieza y la casona de Tudanca, sumando unos 19 señoríos en total; a sus hijos tenidos con mancebas; y a Teresa González de la Vega, su hija y heredera quien, junto con su esposo, Pedro Ruiz de Villegas II, mayordomo entonces del conde Nuño de Lara, confirma dicha venta.
Las ciudades españolas en América fueron levantadas por mano de obra indígena; las casas eran construidas por ellos, eran los siervos de los españoles, cazaban para ellos, les cocinaban y las mujeres eran sus mancebas.
Juan Ramírez de Lucena, protonotario apostólico y clérigo, no podía legalmente estar casado, pero era frecuente tener mancebas e hijos.
Lo que hacía sonreír maliciosamente a los marchiguanos no era un desvarío, pues los viejos cuentan que efectivamente descendería de mancebas incas que los conquistadores españoles traían a Chile para su servicio, muchas de las cuales eran doncellas seleccionadas de la corte del Inca derrotado y que en quechua se denominaban “coyas”.
En España hubo una época en que las leyes toleraron a los eclesiásticos las barraganas o concubinas y no les permitían mujeres legítimas, tal vez porque se creía que estas los distraerían de sus funciones mas que las mancebas, con las cuales no estaban ligados de un modo indisoluble, pues las podían dejar cuando quisiesen o lo exigiese el bien de la iglesia.
En España hubo una época en que las leyes toleraron a los eclesiásticos las barraganas o concubinas y no les permitían mujeres legítimas tal vez porque se creía que éstas los distraerían de sus funciones más que las mancebas, con las cuales no estaban ligados de un modo indisoluble, pues las podían dejar cuando quisiesen o lo exigiese el bien de la iglesia.
Escribió versos bastante indecorosos a las mancebas del rey Enrique II, a las dos esposas de Pero Niño, a las amigas platónicas del Adelantado don Pedro Manrique, y tanto componía una cantiga acróstica en alabanza de su mujer como otra en su vituperio, llamándola comadre comida por los celos y la vejez.
Debo advertir que en éste y otros casos se avivan los celos con poderosas razones económicas. Tal linaje de mancebas suele ser muy costoso, y remata en la perdición de pingües y desahogados caudales.
Hacíanles también compañía doña Leonor Michel y doña Manuela Sánchez, las de los oficiales, y tres mujeres del pueblo, mancebas de soldados.