Ejemplos ?
Calle ostó, tío Arcasiles, que paece que Dios está enojao con mosotros; mie osté que mi olivar es un olivar la mar de regracioso y la mar de agraecío. Pos bien: ogaño no mos ha dao ni pa llenar la torba ni una vez tan siquiera, ni pa manchar el alfarge ni pa alegrar la regaifa.
Aquel hombre podía hacerle mucho daño. Respondió con dignidad: -Un humilde babuchero no puede manchar con sangre las esteras de su tienda.
¡Ah, Fígaro!, quiero que estés con toda comodidad; eres poeta, y además estos señores, que saben nuestras íntimas relaciones, no se ofenderán si te prefiero; quítate el frac, no sea que le manches. -¿Qué tengo de manchar?
Al remate, por no manchar su realeza con traspiés y tartajeos, apretaba el pico, se cogía al brazo de su nena y ¡andandito para el campamento!, a dejarse caer contra un albardón y a dormir la borrachera, tan inmóvil como dormirá la muerte en su pirámide Cheops, su ilustre y glorioso antecesor.
Escribió el nombre y apellido de los ministros y comenzó a manchar el pliego con versos, encima de los cuales puso: Anagramas políticos.
Dejé el desayuno, que apenas había tocado, y fui a ocultar mi cabeza encima de una mesa que había en un rincón. Minnie quitó al momento lo que había allí encima, no lo fuera a manchar con mis lágrimas.
Y aquella noche fui a buscarte para verter a tus pies aquella copa de tristeza y de vergüenza, para decirte que habías tenido bajo tu techo un hombre de mi sangre, a quien habías colmado de beneficios por amor mío, y que ese hombre se había atrevido a decirme cosas que nunca debía haber dejado oír, aunque yo hubiera sido, como él creía, un ser débil e interesado; pero mi corazón se negó a manchar tus oídos con tal infamia; mis labios se negaron a contártela, entonces y después.
Ellos fueron arrastrando al país a una situación que el ejército hubo de remediar aun a riesgo de manchar su tradición de obediencia, y este Ejército no quiere que su esfuerzo, su sacrificio resulte estéril.
¿Cómo podrás mirarlos y presenciar sin lágrimas su martirio? No será posible, cuando caigan ante ti suplicantes, matarlos sin piedad, y manchar en su sangre tu mortífera mano.
No me está permitida mirar á los muertos ni manchar mis ojos con el estertor de un moribundo; y me parece que te aproximas ya á ese momento.
A sesenta libras ascendió el peso de la plata subastada en aquella casa, y a más de 800.000 francos el valor de los diamantes de la loreta. La madre de tu hija no hubiera dado un céntimo por semejantes tesoros, por no manchar con ellos la honrada medianía de tu hogar.
Durante esta hora dolorosa que acabo de pasar con ustedes he recordado y comprendido muchas cosas en las que no me había fijado antes. Pero, caballeros, recuerden que ni una palabra ni un soplo de duda debe manchar el nombre de esta mujer.