mancillar


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Sinónimos para mancillar

manchar

Sinónimos

Antónimos

Sinónimos para mancillar

ensuciar

Sinónimos

Ejemplos ?
Si es Yñigo, Genio debe ser. Potivs mori qvam foedari. (latín: Antes morir que mancillar el honor). Vincit qvi patitvr. A Yñigo honor rendir.
En confirmación de la ninguna animosidad, ni persecución, que de parte del Ayuntamiento y Alcaldes se ejercita contra el Francisco, sus hijos, los demás desafectos, y aun los que se han fugado a la Facción, no puede menos de manifestarse, en obsequio de la verdad y justicia, que no se ha formado contra estos causa alguna, ni se les han secuestrado sus bienes, aunque para ello han mediado ciertas dudas y dificultades sobre su legal ejecución, que sin duda hubieran sido desatendidas si desgraciadamente existiese la persecución y miras con que falsa e ingratamente se intenta mancillar la justificada conducta del Ayuntamiento...
Hidalgo Costa ha afianzado su prestigio profesional, colocándolo a la altura de los altos exponentes mentales de la ciencia jurídica, porque se ha recomendado por la austeridad de sus conceptos y la sabiduría de las doctrinas, que las vierte en el estudio de los complejos problemas de sus funciones, en forma desapasionada, con mente clara y bien organizada, siempre con su conciencia blanca y sin mancillar la majestad de la Ley, con la mínima injusticia que vaya en perjuicio de los demás.
A cuyo fin cualquier miembro está autorizado para demandar á la comision el examen de alguna accion baja que pueda de algun modo mancillar el honor de Legionista que la cometa.
¡Mancharse con feo vicio »La que llamo esposa mía! »¡Hija del Emperador, »Mancillar con torpe llama »Los timbres de tanta fama, »Los timbres de tanto honor!
Es necesario que ciertos hombres se convenzan del error en que viven, porque si logran llevarlo a efecto, envolverán a la República en la más espantosa catástrofe, y yo desde ahora pienso que si no queremos menoscabar nuestra reputación ni mancillar nuestras glorias, no debemos prestarnos por ninguna razón a tal delirio, hasta que dejando de serlo por haber llegado la verdadera oportunidad veamos indudablemente que los resultados han de ser la felicidad de la Nación.
Pues para que quitemos el escollo de esta duda, si tienta a los dos una misma tentación, y el uno se rinde y consiente, y el otro persevera el mismo que antes, ¿qué se infiere sino que el uno quiso y el otro no quiso mancillar la castidad?
Mi ejército fue formado por vosotros, conciudadanos, nimbados por la aureola brillante del honor sin mancha; sus proezas las visteis desde Puebla hasta este jirón de tierra bautizada con el nombre de Morelos, donde no hubo más heroicidad que la de vosotros, soldados, contra los defensores del tirano más soberbio que ha registrado en sus páginas la historia de México y aunque nuestros enemigos intentan mancillar las legítimas glorias que hemos realizado en bien de la patria...
Evoca de los antiguos sepulcros a sus remotos ascendientes y con sus cánticos hiende la sólida corteza de la tierra. Se propuso mancillar el tálamo púdico de los esposos, y no faltó a su lengua una pérfida elocuencia.
El orador a quien se ha impuesto el honroso deber de dirigiros la palabra en esta solemne ocasión, siente, como el que más, el vehemente deseo de examinar, con ese espíritu y bajo ese aspecto, el terrible período que acabamos de recorrer, y que políticos mezquinos o de mala fe, pretenden arrojarnos al rostro como un cieno infamante para mancillar así nuestro espíritu y nuestro corazón...
Hoy, como entonces, señalamos que el servidor público está obligado, más que nadie, a desempeñar con integridad su tarea, sin mancillar jamás su investidura con el abuso del poder o la claudicación de sus principios; que la carrera del funcionario público es incompatible con la del negociante; que aquel que emplea en su propio beneficio los bienes que se le han confiado o la autoridad que se le han conferido, traiciona a su país y que quien no se entrega a las tareas públicas, hasta el límite mismo de su capacidad y de su energía, defrauda al pueblo.
Si en el periodismo mexicano ha habido y hay publicistas que lo han prestigiado y que le seguirán dando lustre contribuyendo a formar y orientar la opinión pública, propagando sanas ideas y ayudando a solucionar con acierto los grandes problemas en que estriba la suerte del país, también han abundado y no escasean hoy, por desgracia, escritores que no han sabido ni saben más que injuriar; porque, faltos de conocimientos y de la aptitud necesaria para entrar al estudio de los problemas nacionales, reducen su labor a. mancillar la reputación ajena...