mandoble

(redireccionado de mandobles)
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  • sustantivo

Sinónimos para mandoble

Ejemplos ?
Si el acusado no aparecía después de haber sido convocado en tres ocasiones, el acusador puede ejecutar dos mandobles y dos pinchazos contra el viento, y el litígio se resolvería como si hubiera ganado la pelea.
Luchó siempre en la vanguardia con sus soldados —tropas pagadas por él—, y sus compañeros de armas lo admiraban porque parecía poseído cuando luchaba dando mandobles, con una rapidez y fuerza increíbles, pareciendo que eran los demonios quienes regían sus movimientos.
El manchego participa ardorosamente en la justa(cap.40) y fue tal su efusividad en repartir reveses y mandobles sobre los otros combatientes que el juez se vio obligado a parar el lance y dar por ganador a Don Quijote.
Y que, además, su fisonomía atiende a recursos esgrimísticos orientados a los golpes de corte, por encima de las acciones de estocada propias de los mandobles comunes.
Inicialmente la Banda Negra estaba formada por 17.000 hombres: 12.000 piqueros, 2.000 arcabuceros, 2.000 hombres con mandobles, y 1.000 alarbaderos.
Normalmente cuando hablamos de esta espada nos referimos a ciertos ejemplos de mandobles renacentistas de gran desarrollo físico, que tuvieron su auge durante los siglos XIV y XV, y que fueron popularizados por tropas originarias de Centroeuropa (concretamente en Alemania y Suiza).
Al final de este distrito, se da el enfrentamiento con el primer jefe, "The Blue Lobster".: Jefe: Un enorme samurái con una armadura que le da aspecto de langosta. Con su katana, suelta poderosos mandobles que debes esquivar para así saltar y dispararle en la cabeza, su punto débil.
El cine y el cómic, en algunos casos, han tendido a engrandecer de forma exagerada la magnitud de estas espadas, mostrándolas a veces como mandobles de más de 2 m, con una hoja de un palmo de ancha, medidas inalcanzables, pues con ellas ningún ser humano habría tenido la fuerza suficiente como para siquiera sostenerlas.
No obstante, como los mandobles más ligeros, poseían un extremo punzante con el que acometer en estocadas, tal cual de una lanza se tratase.
La pelea comenzó a caballo y prosiguió a pie, utilizando las terribles armas de la época: mazas, hachas de guerra y unas enormes espadas de combate que tenían que ser manejadas con las dos manos, por lo que se llamaban mandobles.
Diego fue uno de los españoles que durante esas fechas estuvieron con los ánimos encendidos, prestos a empuñar sus enormes mandobles, buscando a los culpables de un crimen que ha quedado para siempre en el misterio.
Además, eran las armas más prestigiosas. Muchos combatientes preferían unas espadas más largas, que se empuñaban con ambas manos y se denominaban, por tanto, mandobles.